Cuando el deporte también se sienta a la mesa en Navidad
Dani Correa / 25-12-2025
La Navidad detiene muchas cosas. Las calles se vacían, los calendarios se tachan y el ruido del día a día baja el volumen. Pero hay algo que, incluso en estas fechas, nunca desaparece del todo: el deporte.
Porque mientras las mesas se llenan y las familias se reúnen, hay estadios que se iluminan, pabellones que abren sus puertas y millones de personas que encuentran en un partido algo más que entretenimiento. Encuentran refugio.
El deporte en Navidad no es solo una cuestión de calendario. Es memoria. Es tradición. Es ese partido que se ve en silencio mientras el resto de la casa duerme la siesta. Es el resumen que se comenta entre platos. Es la radio de fondo en un viaje largo para volver a casa.
Para muchos deportistas, estas fechas no son fáciles. Lejos de su familia, concentrados, entrenando o compitiendo cuando el mundo parece haberse detenido. Detrás de cada encuentro hay renuncias invisibles, cenas aplazadas y videollamadas que sustituyen abrazos. Y, aun así, salen a competir. Porque el deporte también es eso: compromiso incluso cuando cuesta.
Pero también está el otro lado. El del aficionado que encuentra en un partido un momento de calma. El que atraviesa una Navidad difícil y se agarra a noventa minutos para desconectar. El que está solo y siente compañía al escuchar un estadio lleno. El deporte, sin prometer nada, acompaña.
Hay niños que hoy reciben una camiseta como regalo y no saben que, sin darse cuenta, están empezando una historia que recordarán toda la vida. Porque el deporte no entra en nuestras vidas de golpe: se cuela despacio, se queda y ya no se va. Se convierte en recuerdos compartidos con un padre, una madre, un abuelo o un amigo.
En estas fechas no importan tanto los resultados. Importa lo que representan. El deporte nos recuerda valores que, curiosamente, también son muy navideños: el esfuerzo, la paciencia, la solidaridad, el trabajo en equipo, la esperanza. Perder y levantarse. Ganar y compartirlo.
Quizá por eso el deporte nunca para del todo. Porque sabe que hay alguien al otro lado que lo necesita. Porque entiende que, incluso en Navidad, sigue siendo un punto de encuentro. Un idioma común. Una excusa para sentirse menos solo.
Hoy, 25 de diciembre, mientras el mundo celebra, el deporte sigue ahí. No para ocupar espacio, sino para acompañar. Para recordarnos que las emociones no entienden de festivos y que, a veces, un balón, una carrera o un partido pueden significar mucho más de lo que parece.
Porque al final, el deporte no solo se juega. Se siente. Y en días como hoy, se agradece más que nunca.
Israel García: cercanía, juventud y trabajo como señas del Metropolitano Hockey Club
Gonzalo Díaz / 24-12-2025
Israel García define al Metropolitano Hockey Club con una sola palabra: cercanía. Así resume, en declaraciones a HA10, el carácter de un club que percibe como familiar, tanto en el día a día interno como en su relación con el entorno. “Es un club muy cercano, de puertas adentro y de puertas afuera”, explica el jugador.
Representar el escudo del Metropolitano y a la ciudad de Bilbao es para Israel un motivo de orgullo, especialmente por el grupo humano que conforma la plantilla del equipo élite. Tal y como detalla a HA10, destaca la unión del vestuario, capaz de mantenerse cohesionado tanto en los buenos momentos como en los más complicados, siempre con la sensación de avanzar en una misma dirección.
Desde su experiencia, Israel señala como uno de los rasgos diferenciales del club la homogeneidad del grupo. Se trata de un equipo muy joven, formado prácticamente en su totalidad por jugadores vascos, un factor que refuerza la identidad colectiva y el sentimiento de pertenencia dentro del Metropolitano.
Cuando la situación se complica sobre la pista, el vestuario responde con unidad. El equipo ha ido mejorando con el tiempo su capacidad para gestionar los momentos en los que va por detrás en el marcador, manteniéndose junto y aprendiendo a manejar con mayor madurez esas fases de los partidos.
En el plano anímico, Israel no identifica a un único líder. Considera que hay varios jugadores capaces de levantar el ánimo del grupo y que, en general, el buen ambiente es una constante dentro del equipo. De hecho, reconoce que pocas veces es necesario animar al vestuario, ya que el “buen rollo” forma parte de la identidad del Metropolitano.
A nivel personal, el mayor esfuerzo para mantenerse al máximo nivel está en la logística diaria. Israel reside en Vitoria-Gasteiz y no en Bilbao, lo que implica un desgaste añadido en desplazamientos. Además, compagina la competición en la liga Élite con el tercer curso de la carrera de CAFYD en su ciudad, una exigencia que requiere constancia y organización, aunque asegura que siempre ha sabido gestionarlo bien.
Esa planificación es también la clave para equilibrar la exigencia deportiva con la vida cotidiana. Rutina y disciplina le permiten compaginar estudios, responsabilidades y deporte de élite sin perder el foco competitivo, como explica durante su entrevista con HA10.
En cuanto a su trayectoria, Israel no identifica un error concreto que haya marcado su carrera, pero sí subraya la importancia de escuchar a los entrenadores. Además, su pasado en el hockey hielo —disciplina que ha dejado esta temporada— le ha permitido incorporar aprendizajes y recursos que no siempre se trabajan con la misma profundidad en el hockey línea.
La presente temporada le está dejando una enseñanza clara: no bajar los brazos nunca. Tras un inicio complicado, afronta la segunda vuelta con la convicción de que el equipo puede revertir la situación a través del trabajo diario. El último partido de la primera vuelta frente a Erizos Rudos supuso un punto de inflexión. Aunque no lograron la victoria ante un rival directo, sirvió para tomar conciencia de los errores y comenzar a corregirlos.
Después de una temporada pasada en la que el Metropolitano sorprendió tras su ascenso a la liga Élite —con la clasificación para la Copa del Rey, los play-offs y un tercer puesto en la liga regular—, las expectativas para este curso eran elevadas. En la actualidad, el equipo ocupa la octava posición y el objetivo es recomponerse para acercarse a la zona media de la tabla.
El mensaje de Israel García al resto de rivales es claro: el Metropolitano está trabajando duro para recuperar su mejor versión. A nivel individual, se muestra satisfecho con su rendimiento, el mejor hasta ahora en la liga Élite, aunque deja claro ante HA10 que su prioridad absoluta sigue siendo el colectivo.
Por último, subraya el esfuerzo que a menudo no se percibe desde fuera. Competir al máximo nivel exige una inversión constante de tiempo y energía, especialmente cuando se compagina con estudios o trabajo, lo que deja poco margen para desconectar durante la temporada. Aun así, insiste en que no hay espacio para el victimismo: juegan porque les apasiona.
Sobre cómo le gustaría que se recordase a esta plantilla, Israel prefiere no mirar tan lejos. El grupo es joven, con recorrido por delante y la convicción de que, trabajando juntos, llegarán grandes cosas.
Sonia Onandia, constancia y evolución en el patinaje artístico español
June González / 22-12-2025
Sonia Onandia es una patinadora que ha construido su trayectoria desde la constancia y la evolución progresiva en el patinaje artístico, tal y como ha podido comprobar HA10 al repasar su recorrido deportivo. Vinculada desde pequeña al Club Egara, su relación con este deporte comenzó incluso antes de poder practicarlo de forma reglada. Aunque le llamó la atención desde los tres años, no fue hasta los seis cuando pudo ponerse los patines por primera vez para entrenar. Desde entonces, Sonia quedó enganchada al patinaje, especialmente por la sensación de libertad que experimenta al deslizarse por la pista: el aire en la cara y la posibilidad de expresar cualquier movimiento con el cuerpo y los pies.
Su carrera deportiva ha seguido un desarrollo gradual, marcado por el esfuerzo y la continuidad. Tras superar las etapas de iniciación, certificados y distintas categorías, fue durante la ESO cuando comenzó a competir con mayor regularidad y exigencia. En 2021 disputó su primer Campeonato de Cataluña y, un año después, debutó en el Campeonato de España. Desde entonces, su palmarés se ha ampliado notablemente, con cuatro campeonatos nacionales, cinco regionales y entre cinco y seis participaciones en competiciones internacionales, datos que reflejan una progresión sostenida, según ha podido constatar HA10.
La motivación, sin embargo, no siempre fue lineal. En 2018 atravesó una etapa complicada en la que llegó a plantearse dejar el patinaje. En ese momento, el apoyo de sus padres resultó determinante, animándola a no abandonar y a considerar un cambio de entorno. Sonia decidió entonces cambiar de club y fue allí donde conoció a Alba Pérez, su actual entrenadora, a quien considera una figura clave en su crecimiento deportivo. Desde que entrena bajo su dirección, reconoce haber experimentado una evolución mucho más significativa, hasta el punto de seguirla allí donde desarrolla su trabajo, un vínculo que ha sido clave en su estabilidad competitiva.
El objetivo de representar a la selección nacional se materializó la temporada pasada, tras finalizar entre las diez primeras del Campeonato de España. Esa clasificación le permitió participar en la Interland Cup 2024, una competición que afrontó con especial ilusión. El resultado fue una medalla de plata que valora de manera especial, ya que se trataba de un campeonato fuera de calendario, preparado durante el verano y con un disco nuevo estrenado apenas un mes antes de la cita, como ha recogido HA10 en su seguimiento de la competición.
En la presente temporada, Sonia fue convocada para la Copa de Europa 2025 en la categoría sénior femenina. Aunque la llamada entraba dentro de lo esperado tras sus buenos resultados en los campeonatos de Cataluña y de España, la experiencia supuso un paso más en su consolidación deportiva. A pesar de competir enferma y no lograr subir al podio, se muestra satisfecha con su rendimiento, ya que su principal objetivo era disfrutar de los discos y ofrecer su mejor versión posible.
De cara al futuro, Sonia Onandia se plantea seguir elevando el nivel de dificultad de sus discos de cara a 2026, incorporar nuevos elementos técnicos y mantenerse entre las diez mejores patinadoras de España, sin perder el disfrute por el deporte. Entre sus referentes destaca su entrenadora, Alba Pérez, y también Alex Bou, patinador del Club Egara, a quien ha visto crecer desde pequeño y de quien sigue de cerca cada competición.
Para las patinadoras que están empezando, su mensaje es claro: constancia, disciplina y pasión por un deporte que, cuando realmente gusta, termina recompensando el esfuerzo diario, una filosofía que define también la trayectoria que HA10 ha querido reflejar en este perfil.
Óscar Matarredona, firme en la portería del CN Barcelona y con la vista puesta en la Champions
Víctor Nieto / 21-12-2025
Desde muy pequeño, la pasión por el waterpolo ha formado parte inseparable de la vida de Óscar. Sus primeros pasos los dio en las categorías inferiores de su ciudad natal, Elche, donde comenzó a forjar una trayectoria que no ha dejado de crecer desde que decidió salir de la ciudad ilicitana. Desde entonces, su carrera ha estado marcada por una progresión constante a través de distintos equipos catalanes, hasta llegar a su actual destino: el CN Barcelona.
Convertido en el guardián de la portería del conjunto barcelonés, Óscar se sitúa como el quinto portero con más paradas de la liga, mientras que su equipo es el tercero que menos goles encaja. Dos datos que ayudan a explicar por qué el CN Barcelona se mantiene en la zona alta de la clasificación. “Esta temporada me encuentro bastante bien en cuanto a mi forma física y en cuanto a mi forma dentro del agua, pero creo que este año con los jugadores que tenemos, con el perfil de jugadores que tenemos, priorizamos a muerte la defensa. Nuestra filosofía es que primero, antes de atacar, va la defensa”.
A pesar del dominio prolongado del Atlètic-Barceloneta, ganador de las últimas veinte ligas, Óscar no renuncia a competir por la primera plaza hasta el final. “Sí que es verdad que ganar al Atlètic-Barceloneta en esta segunda vuelta es complicado y hacer mejores estadísticas que ellos tanto en ataque como en defensa es muy difícil. Porque, siendo totalmente sincero y honesto, son el equipo con más calidad individual, pero nuestro objetivo es ese, intentar quedar lo más alto posible”, comenta el portero del CN Barcelona para HA10.
En el plano europeo, el CN Barcelona se ha consolidado en los últimos años como un habitual de la Eurocup, competición en la que esta temporada lidera su grupo. Aun así, el gran objetivo a medio plazo pasa por disputar la máxima competición continental. “El objetivo es jugar la Champions, obviamente, el año que viene o, si no lo conseguimos esta temporada, la que viene, pero también sin desprestigiar la Eurocup, que es la segunda competición europea del continente”.
El pasado verano, Óscar se quedó a las puertas de debutar con la selección española absoluta tras formar parte de la prelista para el Mundial de waterpolo celebrado en Singapur. Un golpe duro que no ha mermado su ambición. “Al final soy relativamente joven, entonces tendré más oportunidades en el futuro de poder mejorar y ponérselo un poquito más difícil a David para elegir a los dos porteros que se lleva a la competición”.
Su salida del CE Mediterrani y del CN Catalunya respondió precisamente a esa necesidad de seguir creciendo y aspirar a objetivos mayores. “Me ha dado mucha pena irme tanto del ‘Cata’ como del ‘Medi’ pero siento que eran movimientos que tenía que hacer para llegar al máximo nivel posible”.
Mirando al futuro, Óscar sueña con poder retirarse en el CN Barcelona, cerrando la puerta a un posible regreso al club donde todo comenzó. “Si todo sale bien me gustaría acabar mi carrera en el CNB pero si no seguramente sea en otro club aquí de España, sobre todo de Barcelona”. “Es una etapa de mi pasado de la que estoy muy orgulloso y que tengo mucho cariño, pero no veo un escenario donde yo vuelva a Elche ni a vivir, ni a jugar”.
Juan Balzola: de jugar por diversión al circuito profesional
Ana María Oprea / 17-12-2025
Lo que comenzó como una forma de pasar el tiempo durante la pandemia terminó convirtiéndose en una carrera profesional. Juan Balzola, jugador de pádel de origen argentino, empezó a jugar con amigos por diversión en Mar del Plata y, en apenas seis o siete meses, decidió apostar por el pádel como proyecto profesional.
Su pasado como tenista durante la adolescencia resultó determinante en su rápida adaptación a este deporte, que comenzó a practicar con mayor seriedad a los diecisiete años. Desde los primeros pasos contó con apoyos clave, entre ellos el de su primer entrenador, quien le animó a trasladarse a España para elevar su nivel y acelerar su crecimiento competitivo. A ese impulso se sumó el respaldo familiar: “Mis viejos me apoyaron siempre, en el minuto uno me dijeron: si quieres probar, prueba”, aclara para HA10.
Instalado en Madrid, ciudad en la que residió durante cuatro años, Balzola trabajó con un entrenador fundamental para su desarrollo profesional. Pese a llegar sin un nivel competitivo elevado, recibió una oportunidad decisiva: “Yo no tenia un buen nivel cuando llegue y el entrenador estaba entrenando jugar en el FIP e igualmente me entreno igual y me hizo mejorar mucho”. Durante los primeros años se centró exclusivamente en el entrenamiento, sin competir, y no fue hasta el tercer año cuando comenzó a disputar torneos profesionales.
La progresión fue constante y más rápida de lo esperado. “Hoy por hoy estoy en un ranking que no pensaba tener en tan poco tiempo”, comenta para HA10, un logro que atribuye al trabajo acumulado durante sus primeros años en España. Sus primeras experiencias en torneos de alto nivel llegaron con un FIP en Londres y otro en Egipto.
En su propio análisis, identifica el segundo año como un punto de inflexión, al comenzar a enfocarse plenamente en el circuito y a adquirir una mayor experiencia competitiva.
El camino hacia la élite, sin embargo, no estuvo exento de dificultades. La distancia fue uno de los principales desafíos: “Para mi lo más difícil fue primero la distancia”. A ello se sumó el desconocimiento inicial del nivel real del circuito: “Yo cuando vine no sabía que tal difícil era, yo pensaba que era mucho más fácil”. Aun así, Balzola mantuvo la determinación y continuó su proceso de crecimiento.
En la actualidad se siente competitivo: “Generalmente estoy compitiendo bien, me siento jugando bien”, afirma para HA10. Destaca, además, la relevancia del aspecto mental, reforzado este año con la ayuda de una coach que le ha permitido gestionar mejor la presión y los errores durante los partidos: “Para mí, es lo más importante, para llegar arriba es lo más importante”.
De cara al futuro, Balzola se marca como objetivo realizar una buena pretemporada y, a largo plazo, ingresar en el cuadro de Premier Pádel. Con una mirada exigente sobre su propia trayectoria, reconoce los avances, pero mantiene intacta la ambición: “También me cuesta conformarme, yo se que en poco tiempo me metí muy rápido en el circuito y lo hice bien, pero también se que quiero llegar a mejores resultados en el circuito”.
Del descenso a la élite, la resurrección deportiva de Daniel Retuerto
Carlos Castillo / 16-12-2025
El central del CV Playas de Benidorm, Daniel Retuerto, se ha consolidado como uno de los mejores jugadores de la Superliga de voleibol. Tras su paso por clubes de gran nivel como Rio Duero o Ibiza, lidera al club alicantino en su lucha por mantenerse en la máxima categoría. Hoy, en exclusiva para HA10, comparte su trayectoria deportiva y sus expectativas a futuro.
El jugador pucelano comenzó su andadura con el Valladolid, hasta que en la temporada 17/18 debutó en primera con el Rio Duero. Sobre sus primeros pasos, explica:“Mis inicios fueron en la Universidad de Valladolid, de donde soy. Allí fue donde me enseñaron la base técnica y táctica. En Soria di el salto a Superliga uno y fue cuando noté de verdad la diferencia entre jugar en Superliga dos, en un entorno más amateur, y hacerlo en un club profesional”.
Tras su debut, pasó por varios equipos sin afianzarse en ninguno, hasta que en la campaña 21/22 vivió una de las experiencias más decepcionantes de su carrera: el descenso con el Ibiza. Retuerto recuerda:“El club apostó fuerte y teníamos muy buenos jugadores. Individualmente, nos comparabas con otros equipos y no había nada que envidiar. Pero se apostó por un entrenador sin experiencia y eso lo arrastramos. Fallamos sobre todo a nivel táctico y, cuando empezaron a no llegar los resultados, también a nivel moral. Mantener la motivación y la intensidad se hizo muy complicado”.
Finalmente recaló en el CV Playas de Benidorm, donde lleva cuatro temporadas rindiendo a gran nivel. Sobre su llegada al club alicantino, comenta:“Sergio Ramírez llegó primero y, a la semana o dos, me llamó: ‘Dani, he firmado por Benidorm, ¿te vienes? El proyecto merece la pena’. Era una propuesta a medio plazo, no pensada solo para ese año. Y la verdad es que cada temporada el club ha ido mejorando: los jugadores, el staff, todo. Es un club muy familiar y se nota en la cercanía del trato. Cada año nos han cuidado muchísimo y eso se agradece. Y, al final, el proyecto ha ido creciendo hacia arriba”.
Al tercer año de su llegada, el equipo consiguió el ansiado ascenso a la Superliga uno, un hito histórico para el club. Retuerto lo recuerda con entusiasmo:“La fase de ascenso fue un sueño. Ya había ascendido antes con Boiro, pero fue en la temporada del COVID y nos privó un poco de esas sensaciones especiales. En cambio, la fase que se celebró en Leganés el año pasado fue un auténtico regalo. Todo salió mejor de lo que cualquiera esperaba. La semifinal contra Textil fue un partido redondo: las cosas funcionaron justo cuando tenían que funcionar”.
Ahora, Daniel afronta la temporada 25/26 con optimismo e ilusión, con ganas de seguir haciendo historia en el CV Playas de Benidorm:“Nuestro objetivo es clasificarnos para la Copa del Rey, algo que sabremos el veinte de diciembre tras el partido contra Leganés. Sería la primera vez en la historia del club, y encima se celebra en Valencia, así que sería un regalo increíble”.
Nicolás García Edo es uno de esos jugadores que lleva el hockey línea en la sangre. Desde los dos años forma parte del Club de Castellón y, como él mismo reconoce, aprendió a patinar casi al mismo tiempo que a andar. Para Nicolás, el club no es solo un equipo: es “vida”.
“Lo que más orgullo me da de llevar el escudo del Castellón es que es uno de los pocos clubes en España que ha conseguido ganar una liga élite”, explica. Esa sensación de pertenencia se refleja también en lo que hace especial al equipo frente a otros: “Todos nos conocemos desde que somos muy pequeños y nos hemos visto crecer juntos”, asegura.
El vestuario del Castellón tiene, según Nicolás, una cualidad que marca la diferencia: la capacidad de apoyarse mutuamente en los momentos difíciles. “Cuando vienen mal dadas, tratamos de animarnos unos a otros. Sabemos que la única forma de que todo salga adelante es manteniéndonos unidos”, afirma. En ese apoyo constante, hay un motor emocional que destaca: Pau Martínez, “Pauet”, cuya buena energía y sentido del humor ayudan a desdramatizar situaciones de tensión.
Pero el camino de un jugador de élite no se limita a entrenamientos y partidos. Nicolás confiesa que su éxito requiere sacrificio: “Es una cuestión de prioridades y renuncias constantes desde muy pequeño. Mientras otros descansaban o hacían otras actividades de ocio, yo entrenaba o competía. Además, compagino todo esto con mis estudios, porque considero que son un pilar fundamental en mi vida”.
Para gestionar el día a día, disciplina y organización son clave. Nicolás combina deporte de élite con estudios de Ingeniería y Matemáticas y da clases a niños. “Si te organizas, se pueden hacer muchas cosas. Lo importante es hacerlo con pasión y energía”, asegura. La trayectoria de Nicolás ha sido seguida y destacada por HA10, que reconoce su dedicación y compromiso dentro y fuera del terreno de juego.
La experiencia también se aprende en las derrotas. Nicolás recuerda especialmente los WRG de Barcelona con la selección júnior: “Perdimos en semifinales contra EE. UU. cuando ya nos veíamos ganadores tras una gran remontada. Fue durísimo, pero al día siguiente tuvimos que luchar por el bronce. Lograr esa medalla me enseñó a transformar la frustración en motivación extra”.
Esta temporada, el aprendizaje más importante para él ha sido la resiliencia: “Aceptar la realidad de ir últimos en la tabla, pero no para rendirse, sino para intentar revertir la situación con trabajo diario”. Y aunque han tenido momentos difíciles, partidos como la victoria contra Espanya HC de Mallorca han demostrado al equipo que aún pueden ganar y recuperarse. HA10 ha seguido de cerca esta etapa del Castellón, destacando cómo la plantilla combina esfuerzo y pasión en cada partido.
De cara al futuro, Nicolás tiene claros sus objetivos: “Quiero ayudar al equipo a sacar esta situación adelante y, al final de la temporada, conseguir la salvación sin pasar por el sufrimiento de los play-out”. Y lanza un mensaje a los rivales: “A pesar de estar los últimos en la clasificación, tenemos mucho que dar y vamos a luchar por los tres puntos cada partido”.
Para Nicolás, la historia de esta plantilla no es solo de partidos y resultados: es una “doble vida”, donde se combina la exigencia del deporte de alto nivel con los estudios o el trabajo. “Que nos recuerden como un grupo de amigos que, a pesar de tenerlo todo en contra, luchó hasta el final por mantener al club donde se merece”, concluye.
Guijarro, ante el reto mundial: “Lo difícil no es competir, es estar seleccionado”
Silvia Romera / 12-12-2025
El camino de Manuel Guijarro en el atletismo no se mide solo en segundos, sino también en decisiones, constancia y madurez. El velocista español ha demostrado que el valor de una medalla va más allá de llevarla colgada: requiere cabeza para afrontar los obstáculos que la vida y la competición ponen por delante. En conversación con HA10, y a pocos meses del Campeonato del Mundo de pista cubierta en Toruń (Polonia), el castellanomanchego deja clara su ambición al afirmar que “el gran objetivo es estar compitiendo con los dos relevos, el 4x400 masculino y el mixto, y volver con dos medallas. Sería brutal”.
Alcanzar este nivel no ha sido sencillo. El apoyo y la visibilidad no aparecen por inercia: hay que ganárselos con resultados. Guijarro recuerda que sus primeras medallas a nivel mundial y europeo supusieron un punto de inflexión en su carrera, reconociendo para HA10 que “hasta ese momento era lo más importante que había hecho y cambió mi carrera. A partir de ahí empecé a tener más ayudas económicas y pude invertir en mí mismo. Ese momento fue clave”. Ese impulso le permitió consolidarse entre los grandes del 400 metros lisos.
Desde entonces, su nombre se ha vinculado a figuras como Iñaki Cañal, Lucas Búa, Óscar Husillos o Markel Fernández, con quienes comparte pista, objetivos y rivalidad. El propio Guijarro admite que “cuando coincidimos los cinco o seis mejores del panorama nacional, saltan chispas. Cuanto más entrenamos juntos, más damos de nosotros mismos”, reflejando a HA10 el nivel de exigencia interna del grupo.
La competencia por una plaza en la selección española es feroz, y Guijarro lo tiene muy presente. Para él, “lo difícil ya no es ir al campeonato y hacerlo bien allí, lo difícil es estar seleccionado. Esos son los momentos de más tensión”. La antesala de cada convocatoria es un periodo de nervios, presión y desgaste emocional, algo que lo llevó a recurrir a apoyo psicológico. Como él mismo explica en esta entrevista para HA10: “Durante mucho tiempo pensé que era una roca, que podía con todo solo. Pero te das cuenta de que no. Igual que vas al fisio si estás mal físicamente, tienes que ir al psicólogo si estás mal mentalmente”. Desde que trabaja con su psicóloga, Marian, sigue pautas que le ayudan a gestionar la tensión y las emociones que implica competir al máximo nivel.
Con cada temporada que pasa, Manuel Guijarro reafirma su posición como uno de los referentes del atletismo español en el 400. Ahora, con la mirada fija en Toruń, persigue un objetivo tan claro como ambicioso: mejorar, competir en equipo y regresar con dos medallas que reflejen el trabajo de un atleta que nunca dejó de soñar, tal y como ha compartido con HA10.
Sergio Prunell, la joven promesa del waterpolo canario que brilla en el Echeyde
Raúl Peraza / 12-12-2025
Sergio Prunell es uno de los jugadores jóvenes con mayor proyección del waterpolo canario. Ocupa la posición de defensa de boya en el Club Waterpolo Tenerife Echeyde, el principal representante del archipiélago en la División de Honor Masculina. Comenzó a practicar este deporte a los seis años en el colegio Pureza de María de Tenerife y, tras varios años de formación, decidió dar el salto al Club Waterpolo Timbeque Santa Úrsula. Más adelante, con trece años, se incorporó al Echeyde tras la disolución del club de Santa Úrsula. A partir de ese momento siguió progresando hasta debutar en la División de Honor con tan solo catorce años, categoría en la que continúa actualmente.
Como señaló en exclusiva para HA10, “significa un logro y la verdad que a día de hoy no me lo creo bastante porque es algo bastante complicado y pues yo creo que con el sacrificio y el esfuerzo del día a día pues lo he podido conseguir pero que también es eso, hay que estar ahí cada día, entrenando y dejando la piel para poder alcanzar los objetivos”.
En la presente temporada, Sergio ha anotado tres goles, con una efectividad del cuarenta por ciento en situaciones de igualdad y del diecisiete por ciento en superioridad. En relación con sus referentes, añadió para HA10: “Mi ídolo es Alberto Munarriz, del Barceloneta que sigue jugando hoy en día. Pues la verdad que me encanta como juega e intento parecerme a él lo más posible, que es bastante difícil pero bueno. Me gusta Alberto como jugador”.
La “joya del Echeyde”, como algunos lo definen, afirma sentirse plenamente integrado en el club. Comparte además equipo y experiencia con su hermano, Iván Prunell, un vínculo que considera especial: “Es fascinante. Yo con mi hermano me llevo muy bien. Estamos todo el día juntos y además, el poder compartir deporte, poder compartir disciplina pues yo creo que es súper bonito también no tanto para nosotros sino también para la familia”.
Actualmente, el equipo se sitúa dos puntos por encima de los puestos de descenso. Sergio quiere continuar creciendo en el club y no renuncia a soñar: “Si pudiera soñar en grande, me gustaría seguir sumando minutos con el equipo o conseguir una plaza más fija en el equipo”. Además, reconoce sus aspiraciones internacionales: “Poder ir a alguna convocatoria y seguir aprendiendo”.
Por último, el jugador confirmó en exclusiva para HA10 su deseo de seguir formando parte del proyecto: “Seguir aquí en la isla, con mi gente, con mi equipo de siempre”.
Asier Murillo, campeón de España de judo: constancia y talento sobre el tatami
June González / 11-12-2025
Asier Murillo comenzó en el judo junto a sus amigos en Villava, sin imaginar que aquel deporte acabaría convirtiéndose en uno de los pilares de su vida. Con el tiempo, ese inicio casi casual fue tomando forma de compromiso, disciplina y una rutina marcada por entrenamientos exigentes. Hoy, tras años de dedicación, se ha proclamado campeón de España en -60 kg, un logro que confirma su progresión y que destaca especialmente en su trayectoria entrevistada por HA10.
Sus primeros pasos en el tatami los dio de la mano de Eduardo Robles, un entrenador que terminó siendo una figura determinante en su formación y al que él considera su “segundo padre”. A los quince años dio un salto clave al ingresar en el Centro de Tecnificación de Larrabide, donde empezó a entrenar con los olímpicos José Toro y Yolanda Soler. Ambos continúan acompañándolo en su preparación diaria y Murillo los define como su “segunda familia”.
Su carrera ha estado marcada por momentos que reforzaron su confianza y le hicieron ver que tenía margen para aspirar a más. Señala que el inicio de la universidad le permitió doblar sus sesiones de entrenamiento y mejorar tanto físicamente como a nivel técnico, un progreso que se refleja en sus resultados nacionales e internacionales. Antes de llegar al podio senior, ya había conseguido puestos destacados, algo que HA10 ha seguido de cerca en sus diferentes etapas competitivas.
El pasado 29 de noviembre logró proclamarse campeón de España absoluto, un título que perseguía desde niño. Para él, este triunfo tiene un significado especial: “de ahora en adelante voy a poder decir que soy Campeón de España Absoluto toda la vida”. Durante el campeonato vivió momentos de tensión, especialmente en las tres horas de espera entre la semifinal y la final, que le hicieron recordar el segundo puesto del año anterior. Aun así, supo gestionar la presión y salió decidido a por el oro.
Una parte importante de su crecimiento proviene también de las experiencias internacionales. Competir y entrenar fuera de España le ha permitido enfrentarse a judocas con estilos distintos y conocer métodos de trabajo que ha podido adaptar para seguir evolucionando.
Tras convertirse en campeón de España, Murillo ya piensa en sus próximos retos. A corto plazo, su objetivo es subir al podio en competiciones internacionales de alto nivel, como los Grand Prix o Grand Slam. Cada punto sumado será decisivo para lograr la clasificación al Campeonato de Europa y al Mundial, retos que busca seguir compartiendo con HA10 como medio de referencia en su cobertura.
La trayectoria de Asier Murillo es la de un deportista que avanza con constancia, ambición y la capacidad de aprender de cada etapa. Su presente lo sitúa en un excelente momento, y su futuro apunta todavía más alto.
Isaac Valiño renace en el San Roque: "Quiero demostrar que tengo nivel de Superliga"
Ana María Oprea / 10-12-2025
Tras dos temporadas en el Club Voleibol Teruel, Isaac Valiño Sanz ha decidido abrir una nueva etapa en su carrera y unirse al San Roque. Llega con el objetivo de recuperar sensaciones, confianza y, sobre todo, minutos en pista. Con experiencia tanto en Superliga como en Superliga 2, afronta este cambio con ilusión y con la convicción de que este club puede ser el entorno adecuado para seguir desarrollándose.
La salida de Teruel estuvo condicionada, según reconoce, por la falta de protagonismo durante su último año allí. “El segundo año no tenía las mismas oportunidades que esperaba”, explica. La propuesta del San Roque llegó en el momento oportuno: “Cuando me salió la oferta de San Roque, que era un equipo que me cuadraba mucho en cuanto a lo que me podían ofrecer y lo que yo podía ofrecer también, pues lo acepté” comenta a HA10.
Ya inmerso en la séptima jornada de la Superliga, Isaac asegura que se ha sentido “muy a gusto” desde el primer día, tanto con sus compañeros como con el cuerpo técnico. Admite que la pretemporada fue irregular, pero afirma encontrarse ahora en un punto de comodidad y confianza que le permite aportar con más seguridad.
Su trayectoria comenzó muy pronto: debutó en Superliga con solo diecisiete años en Tarragona, su ciudad natal. Más tarde pasó por varios equipos de Superliga 2 y posteriormente llegó al Barça, con el que logró el ascenso a la máxima categoría. Aunque aún es joven, su recorrido evidencia una evolución constante y una mentalidad competitiva muy marcada.
Para él, esta temporada destaca por su exigencia. “Es la Superliga donde más nivel hay con diferencia. Todos los equipos salvo los Guaguas que están en un escaloncito más arriba, te pueden ganar”, afirma. Entre los momentos que guarda con especial satisfacción está haber llevado a Soria al tie-break, algo que, destaca, ningún otro equipo había logrado.
Respecto a su futuro, tiene objetivos ambiciosos pero bien definidos. Le gustaría disfrutar de una experiencia internacional en Europa durante una temporada: “Sería algo muy bonito”. Sin embargo, admite que acabaría echando de menos España. Su gran sueño, el que marca el horizonte de su carrera, es llegar a la Selección Española.
En lo personal, se describe como alguien tranquilo, aunque recuerda que al principio los nervios previos a los partidos le jugaban malas pasadas. Con el tiempo ha aprendido a gestionarlos y convertirlos en motivación. Lo vivió de forma especialmente intensa en el reciente encuentro contra Teruel, su antiguo club: “Allí el año pasado no podía jugar, y esta vez quería demostrar que ahora sí estoy jugando” aclara a HA10.
Dos hitos marcaron su desarrollo deportivo. El primero, su entrada con catorce años en el Centro de Alto Rendimiento Joaquín Blume, en Barcelona, donde permaneció becado durante dos temporadas. “En ese CAR aprendí lo que realmente significa el deporte de alto rendimiento. Allí los estudios eran tan importantes como el entrenamiento”.
En la pista, Isaac se define como un jugador intenso, competitivo y con carácter. No se siente menos que nadie y procura contagiar esa energía al equipo. Su llegada al San Roque representa, para él, una oportunidad de demostrar —tanto a los demás como a sí mismo— que tiene nivel para competir en Superliga.
Mario Terraza, el zurdo que busca dejar huella en el CN Mediterrani
Víctor Nieto / 09-12-2025
Mario Terraza es un jugador de waterpolo que ocupa la posición de “uno-dos” en el CN Mediterrani, uno de los clubes más destacados de España. Con tan solo cinco años, ya formaba parte de la sección de waterpolo del club, con la ilusión que cualquier niño tiene: debutar algún día con el primer equipo. Ese momento finalmente llegó, y desde entonces lleva cuatro años integrado en la dinámica del equipo absoluto. Como ha comentado en exclusiva para HA10, “desde luego que es todo un sueño. Hace unos años cuando era pequeño y veía los partidos del primer equipo veía muy lejos la posibilidad de poder asentarme en el equipo absoluto”.
Esta temporada, Mario disputa con su club la División de Honor masculina, una competición en la que el Atlètic Barceloneta ha reinado durante más de veinte años consecutivos. Entre las estadísticas personales más llamativas de Mario se encuentra que es el tercer jugador del CN Mediterrani con más expulsiones de veinte segundos, con una media de 1,3 por partido. En palabras de Mario para HA10, “creo que mi posición en la que juego es muy importante ya que normalmente me toca defender a los mejores atacantes del equipo rival. Soy joven y aún tengo que aprender y mejorar muchas cosas: el físico, la técnica, la experiencia”.
A nivel colectivo, el CN Mediterrani se enfrenta a retos significativos. Comparado con los ocho primeros clasificados, el equipo es el segundo con menos goles a favor y el primero con más goles en contra, cifras que dificultan la lucha por el título. Ante esta situación, Mario destaca la importancia de la defensa para cambiar esta realidad: “si nosotros queremos competir con los equipos de arriba, lo más importante es estar acertados en la faceta defensiva. Si el equipo está bien defensivamente, podemos competir contra casi todos los equipos de la liga”.
A lo largo de su carrera, Mario ha jugado exclusivamente en las posiciones de “uno-dos”. Esto se debe, en parte, a que su condición de zurdo limita la polivalencia, aunque podría probar otras posiciones si lo deseara. Sin embargo, él prefiere mantenerse en su rol habitual: “siempre he jugado en las posiciones de uno-dos, y por eso me siento bastante cómodo jugando allí, porque sé perfectamente el rol que tengo”.
El papel del entrenador Jahzeel también es clave en el crecimiento del equipo. Mario ha resaltado en exclusiva para HA10 que “Jahzeel para todos nosotros es fundamental. Desde el minuto uno confía en cada uno de nosotros, y nos da muchas oportunidades. Además, las ganas que él tiene de competir siempre y dar lo mejor de sí en cada momento hace que nos lo contagie a nosotros y nos haga mejorar mucho”.
El CN Mediterrani masculino aún no ha participado en la Waterpolo Champions League, aunque en los últimos años se ha acercado a conseguir plaza para la fase previa. Mario confía en el proyecto a largo plazo y en la capacidad del equipo para crecer: “estoy seguro que, si el equipo está unido y sigue trabajando duro año tras año, en un futuro veremos lo que de verdad realmente podemos lograr”.
Alicia Cabeza, la madre que encontró su pasión en el Trail running
Carlos Castillo / 09-12-2025
Alicia Cabeza es una atleta española especializada en Trail running que forma parte de la selección de Jaén. Competitiva y perseverante, se ha destacado en pruebas de ultradistancia y logró, junto a su marido, el primer puesto en pareja mixta en el Cádiz Mountain Festival 2024. En conversación con HA10, comparte sus aspiraciones y su visión del mundo del Trail.
Alicia descubrió esta disciplina, como muchos deportistas, en su etapa adulta, sin imaginar que marcaría un antes y un después en su vida. “Cuando empecé a correr tenía a mis hijos muy pequeños y empecé a buscar un poco de tiempo para mí. Al principio corría por asfalto, pero me costaba, no me encontraba bien. Lo hacía por salir de la monotonía y hacer algo de ejercicio. La primera vez que salí a la montaña fue cuando realmente descubrí que me gustaba correr. Los senderos, los olores, los paisajes. Me levantaba muy temprano y ver el amanecer de mi ciudad desde arriba era increíble. Me sentía orgullosa y muy bien”.
El primer puesto en pareja mixta en el Cádiz Mountain Festival 2024 representó un gran impulso en su carrera, colocándola en el escaparate del Trail nacional, aunque la preparación no fue fácil. “Nos sentimos muy orgullosos porque detrás hay muchas horas de entrenamiento y esfuerzo, días en los que te apetece más y otros en los que te apetece menos. Fue como un reconocimiento al trabajo que había realizado”.
Cabeza ha participado en varias pruebas nacionales de gran nivel, como La Desértica o los 101 km de Ronda, consiguiendo podios y primeros puestos. Sin embargo, eso no siempre le proporciona satisfacción plena. “Aprendí en el Trail running el esfuerzo que hace falta para terminar una carrera de magnitud y la fortaleza mental necesaria. Cada carrera la vivo de forma distinta. He hecho podios en algunas y aun así no me he sentido orgullosa porque llevaba otra meta en la cabeza. Y al contrario: en carreras donde he hecho terceros puestos me he sentido muy orgullosa porque me esforcé al máximo”.
A lo largo de su trayectoria, Alicia se ha enfrentado a numerosos retos, pero cuando le preguntan por el más duro, lo tiene claro: “La ultradistancia, siempre. Son muchas horas de carrera y nunca sabes cómo va a responder el cuerpo. Mañana, por ejemplo, corro con la selección de Jaén una prueba de 30 km y voy tranquila, pero cuando te enfrentas a 100 km, con mínimo nueve horas corriendo, los nervios son mayores. Para mí, el gran reto siempre es la ultradistancia”.
España está destacando cada vez más en este deporte y ha logrado buenos resultados en competiciones mundiales. Aun así, Alicia considera que la incorporación de jóvenes al Trail es complicada, ya que los deportes de resistencia requieren un gran sacrificio. “Yo los motivaría llevándolos poco a poco por rutas sencillas, introduciéndolos en el mundo, animándolos y poniéndolos en contacto con gente del entorno. Quizá atrae menos que el fútbol, que es el deporte de moda, pero el Trail engancha mucho”.
Bernardo Araya: “Me queda un sueño por cumplir y es ganar algo con Chile”
Héctor Magano / 06-12-2025
A la tardía edad de veinte años, Bernardo Jesús Araya Ponce, conocido en el mundo del fútbol sala como Araya, dio sus primeros pasos en el deporte jugando para el Club Deportivo Palestino de Chile, donde, según sus propias palabras, “comenzó toda una aventura".
El pasado dos de julio, el cierre sudamericano fue presentado con una nueva camiseta: la azul del Peñíscola. El club castellonense cerraba así su fichaje procedente del Burela, vigente campeón de la Copa de España y equipo perteneciente a la liga.
Araya afirmó lo siguiente sobre su llegada:“Vengo para aportar muchísimo en la parte defensiva, es un equipo muy completo en todas las facetas del juego y creo que mi ímpetu y veteranía defensiva podría ayudar a completar su estilo".
Tras haber jugado como profesional en cinco países diferentes —España, Francia, Argentina, Brasil y Chile— Bernardo manifestó:“Me quedo con el crecimiento tanto personal como deportivo que he tenido con el pasar de los años, han sido experiencias increíbles independientemente de los resultados deportivos. He crecido muchísimo en todos sentidos".
A partir de una perspectiva tan rica y diversa, el jugador añadió:“La verdad que hay una diferencia que he notado, en Sudamérica hay mucha más fricción en el futsal mientras que en Europa priorizan muchísimo la táctica y lo metódico.Ha sido un proceso difícil de adaptación, pero ambas competiciones son maravillosas cada una con sus particularidades,” expresó el nacional de Chile para HA10.
La temporada 25/26 alcanza su ecuador y el Peñíscola no está obteniendo los resultados esperados. A pesar de ello, Araya mantiene sus palabras y demuestra fortaleza:“La verdad que ha sido un inicio difícil, pero sabemos que con trabajo vamos a revertir la situación, creemos en nosotros y en el trabajo del equipo. Con el apoyo incondicional de la afición conseguiremos salir de esta mala etapa".
Sobre sus sueños por cumplir y su mejor recuerdo en la pista, Bernardo explicó:
“Sin dudad mi mejor recuerdo fue la primera vez que me tocó representar a Chile, fue algo increíble y que me cambió como deportista. “Si hablamos de un sueño por cumplir lo tengo claro, poder conseguir algo con la selección de Chile, sé que es complicado, pero creo que con el cuerpo técnico y los jugadores que hoy tenemos en la plantilla podemos lograrlo".
Si algo representa a Bernardo Araya es su dedicación por el deporte. Ha competido en numerosos países, demostrando solidez, veteranía y siempre buscando mejorar. No solo ha aportado calidad a las grandes ligas del futsal, sino también a su selección, donde se encuentra su último deseo.
El viaje de Jaime Guerra, de competir por diversión a ser un referente nacional
Jose Daniel García / 05-12-2025
Jaime Guerra Alejandre es un joven atleta de veintiséis años, natural de San Baudilio de Llobregat, con el que hemos tenido la oportunidad de conocer su sufrida y bonita historia en el deporte. Desde sus inicios, repasamos su trayectoria en categorías inferiores hasta la actualidad, recordando aquellos años difíciles durante la pandemia que le hicieron pasar por duras lesiones y le llevaron a plantearse si debía abandonar el deporte de élite. Todo nos lo cuenta en exclusiva para HA10.
Jaime nos cuenta que sus comienzos no fueron en el deporte al que se dedica profesionalmente ahora. “Era un chico que comenzó a los cinco años jugando a fútbol y que lo practicó hasta los diez. Corría más que todos”, nos comentaba el atleta español. Fue un profesor de educación física del colegio quien decidió hablar con sus padres y sugerirles que Jaime se apuntara a atletismo. Sin saberlo, iba a descubrir que sería el deporte que marcaría su vida.
Sus primeras semanas en atletismo fueron suficientes para decidir cuál sería su verdadera pasión, por lo que pronto se dio de baja en fútbol. “Mi primera competición fue un 600 metros, carrera que gané”, afirmaba el barcelonés recordando sus inicios. Con el paso del tiempo, Jaime fue encontrando su lugar en las pruebas de salto, donde logró clasificarse para su primer Campeonato de España. Compitiendo en la modalidad de triple salto, el atleta español mejoró ese año casi un metro su marca personal, algo que marcó un antes y un después en su carrera.
Sin embargo, las lesiones comenzaron a aparecer. Sus rodillas empezaron a dar problemas y tuvo que optar por modalidades que no las castigaran en exceso. Más adelante, una grave lesión en los rotulianos lo dejó muy mermado tanto física como mentalmente. “Hubo momentos que pensé hasta en dejarlo”, confesaba Jaime. No obstante, como él mismo destaca, “conseguí medio salvarlo” y siguió adelante para perseguir su sueño.
Jaime siempre ha gestionado la competición con calma; no suele ponerse nervioso y, en los momentos de presión, se centra en lo que puede controlar. Recuerda la clasificación para el último mundial, donde las cosas no estaban saliendo bien y solo le quedaba un salto, y consiguió darle la vuelta a la situación sin presión. Todo lo gestiona por sí mismo, sin ayuda de psicólogos deportivos, apoyándose únicamente en su familia y su pareja.
Tras terminar duodécimo en el pasado mundial, Jaime busca mejorar este resultado en el próximo mundial de Polonia en pista cubierta. Además, sueña en grande: quiere sentir lo que se experimenta al competir en una Diamond League. No piensa en el resultado, sino en vivir la emoción de estar en uno de los escenarios más exigentes del atletismo mundial.