Nicole Morales: de jugar por diversión en La Roca del Vallès a defender la portería de la selección española
Ana María Oprea / 28-01-2026
Nicole Morales comenzó a jugar al balonmano siendo muy pequeña en La Roca del Vallès, casi como una actividad más junto a sus amigas. Desde sus primeros pasos en este deporte, la portería se convirtió en su espacio natural. “Desde pequeña pues me gustaba mucho la portería”, recuerda para HA10. Una elección poco habitual a edades tempranas, pero determinante en el desarrollo de su carrera.
La jugadora explica que nunca sintió miedo a los lanzamientos, un aspecto clave para asumir ese rol desde niña. “Cuando somos pequeños pues tenemos miedo a los lanzamientos y todo eso y la verdad que a mi no me pasaba eso”, comenta para HA10. A esta predisposición se sumaron factores físicos y técnicos, además del respaldo de su entorno, que reforzaron su decisión de consolidarse bajo palos.
El punto en el que el balonmano dejó de ser solo un juego llegó al finalizar su etapa de formación. Morales recibió entonces la llamada del primer equipo del Granollers, en División de Honor, una oportunidad inesperada. Ese paso supuso un cambio relevante tanto a nivel deportivo como personal. “Fue cuando dije, pues sí, tengo la oportunidad de poder intentarlo”, explica, confirmando que aquel salto de categoría marcó un antes y un después en su trayectoria. Aquella experiencia le permitió comprobar que podía aspirar a vivir del balonmano y consolidarse en una categoría de máxima exigencia.
Sin embargo, el momento más decisivo llegó con la oferta de Elche, que implicaba abandonar su entorno habitual. “Estaba dejando yo mi vida, mi universidad, mis amigos, mi casi todo”, comenta para HA10. Desde entonces, su carrera ha estado marcada por un proceso constante de adaptación y crecimiento.
Dentro de la pista, Nicole se define como una portera tranquila, una cualidad que ha ido consolidando con los años. Aunque reconoce que en etapas anteriores le costaba gestionar los errores, la experiencia y la asunción de responsabilidades dentro del equipo le han permitido evolucionar. Ahora se centra en la siguiente acción y evita quedarse anclada en un gol encajado. “Pueden haber 60 acciones más”, explica para HA10. Antes de una parada decisiva, especialmente en competiciones de alto nivel, la portera recurre a su propio recorrido personal: “Me pongo a pensar en todo lo que he pasado para llegar a este momento”.
Vestir la camiseta de la selección española es para Morales un motivo de orgullo, aunque evita plantearlo como una meta definitiva. “La verdad que para mí fue todo un orgullo”, afirma para HA10, reconociendo que se trata de “un objetivo que cualquier jugador se marca”.
Una parte fundamental de su formación tuvo lugar en el Centro de Alto Rendimiento Joaquín Blume, en Barcelona, al que accedió siendo adolescente. Recuerda esa etapa como ilusionante y exigente: “Te despertabas a las 7:30 de la mañana para entrenar”, comenta para HA10. Aunque fue una experiencia dura, resultó decisiva para su evolución deportiva y personal, y sentó las bases del nivel que muestra en la actualidad. “Se ve el gran trabajo que se hace porque de esas jugadoras pues cinco hemos llegado a la absoluta”, aclara.
En cuanto a sus objetivos, reconoce que han ido cambiando con el tiempo. “Hay veces que yo creo que jugar en Champions sería como decir, bueno, he llegado como al tope”, comenta, aunque admite que no se trata de una meta cerrada. También valora la posibilidad de competir en el extranjero, en ligas de máximo nivel. Los Juegos Olímpicos aparecen como el horizonte más lejano y ambicioso. “Eso sí que sería realizar el máximo”, afirma para HA10, describiéndolo como “una meta increíble”.
Actualmente, Nicole Morales compagina el balonmano profesional con su trabajo fuera de la pista, una circunstancia que le permite mantener un equilibrio poco habitual en el alto nivel. Esta doble dedicación refleja una visión a largo plazo de su carrera, consciente de la importancia de desarrollarse también en el ámbito laboral.
Tamara Vaidean pone voz al CPLV por dentro: ambición, unión y ganas de seguir haciendo historia
Gonzalo Díaz / 27-01-2026
Tamara Vaidean, jugadora de hockey línea del CPLV en la categoría de Élite femenina, es una de las protagonistas de esta temporada y la encargada de mostrarnos cómo se vive el club desde dentro.
En HA10 solemos preguntar a los protagonistas qué es lo primero que se les viene a la cabeza cuando piensan en su club. En el caso del CPLV, la respuesta de Vaidean es clara y directa: ambición. Ambición por competir y por ganar, una idea que define la identidad de un equipo acostumbrado a exigirse al máximo.
Defender el escudo del Valladolid cada vez que se salta a la pista significa representar a un club muy grande y a toda una ciudad. Hacerlo con ilusión no es solo una motivación personal, sino una responsabilidad que se asume con orgullo desde el primer minuto.
Uno de los aspectos que más distingue al CPLV es su ambiente. Es un club familiar, con buena complicidad entre todos y equipos que se apoyan constantemente. Ese sentimiento de pertenencia es una de las bases sobre las que se construye el día a día.
Durante la temporada también llegan momentos complicados. En esos instantes, el apoyo de la madre, de los amigos y el deseo de seguir sumando títulos se convierten en un empujón clave para mantener el nivel y seguir compitiendo.
El vestuario es otro de los pilares del equipo. Hay buen ambiente y siempre alguien dispuesto a animar al grupo cuando hace falta. Esa energía positiva ayuda a afrontar los partidos con mejores sensaciones. Dentro del grupo, Elisa destaca por su capacidad de unir al equipo, aportar soluciones y mantener claro el objetivo común: ganar.
Desde fuera no siempre se aprecia todo el esfuerzo que hay detrás. Llegar cansada a entrenar tras pasar la tarde estudiando, arrastrar un mal día y aun así exigirse al máximo, o frustrarse cuando una semana de entrenamientos no sale como se esperaba: esa parte invisible también forma parte del deporte, y desde HA10 creemos importante ponerla en valor.
Compatibilizar el hockey con los estudios y la vida personal no es sencillo. La clave está en la organización y en adaptarse a cada semana: cuando hay exámenes, toca priorizar el estudio; cuando hay un partido importante, los entrenamientos ganan protagonismo.
Mirando atrás, las lesiones son uno de los aprendizajes más duros. Estar en un buen momento de la temporada y lesionarse justo antes de un Campeonato de España genera dolor, tristeza y nostalgia. Con el tiempo, esas experiencias dejan enseñanzas valiosas.
Más allá de lo deportivo, esta temporada ha servido para aprender que de los errores se aprende y se mejora, reflejando la evolución personal y colectiva del equipo.
Algunos partidos explican mejor que nada cómo está siendo el curso. El disputado contra las segundas de la liga es uno de ellos. Pese al resultado, el equipo salió orgulloso por la forma de competir y por la unión mostrada durante todo el encuentro, algo que Vaidean destacó en HA10.
La temporada se afronta con mucha ilusión: jugar la Copa de la Reina en casa y ganarla, llegar a la Copa de Europa y a la liga con buena actitud y con orgullo por lo que se está consiguiendo.
A nivel individual, los objetivos pasan por tomar decisiones más rápidas en defensa y seguir trabajando el aspecto físico. Hacia fuera, el mensaje es claro: detrás del CPLV hay muchas horas, esfuerzo y compromiso, y todo ese trabajo acaba teniendo su recompensa.
Cuando pase el tiempo, el deseo es que este grupo sea recordado como un equipo capaz de todo, ambicioso y ganador: un equipo femenino de hockey línea en Valladolid que ha hecho historia ganando tres Copas de Europa seguidas y, sobre todo, muy unido.
Miguel Pérez: “La clave ha estado en mantenerles atrás para que no pudieran jugar”
25-01-2026 / Entrevistas con Miguel Pérez, Álvaro Vilchez, Jorge Gómez e Ignacio Caini tras el Cisneros -- La Vila (División de Honor Masculina de Rugby)
Ezequiel Figueroa, el líbero chicharrero que guía al Guaguas en la Champions
Raúl Peraza / 24-01-2026
Ezequiel Figueroa es un jugador de voleibol chicharrero que ocupa la posición de líbero en el Club Voleibol Guaguas de Gran Canaria. El conjunto canario lidera actualmente la Superliga Masculina de Voleibol y compite en la Champions League frente a algunos de los clubes más potentes del continente, como el Perugia, uno de los referentes del voleibol europeo.
El jugador repasa sus inicios en este deporte para HA10: “Empecé a jugar desde pequeñito, con diez u once años en Tenerife en diferentes clubes. Me formé, ya por último, en el Club Voleibol Haris que es donde he tenido más trayectoria desde joven, donde me pegué seis o siete añitos y a raíz de ahí me dí a conocer en el Club Voleibol Guaguas que fue cuando en 2023 estuvieron interesados y me trajeron para Las Palmas”.
También recuerda el origen de su pasión por el voleibol y cómo surgió de manera espontánea:
“Un día haciendo limpieza, mi tía estaba quitando juguetes de sus hijos y me trajo una pelota y yo ví la pelota de voley y me puse a jugar con ella. Yo tengo una huerta grande en mi casa y llegué a mi casa a la huerta y me puse a jugar con la pared, con el suelo y dije tío me gusta el voley y dije mamá apúntame a un equipo. Me apuntó a un equipo, que fue donde empecé en el Cuesta Piedra en un equipo de chicas, porque era lo más cercano que me quedaba a mi casa, y ya después al par de meses me cambié de equipo y es donde me quedé, en el Haris”.
Figueroa también reflexiona sobre sus referentes y sobre su vocación temprana por desempeñar el rol de líbero:“Referente como tal para jugar de líbero, no es que haya tenido nunca pero por el simple hecho de que yo he sabido siempre que yo iba a ser líbero. Si es verdad que había jugadores que yo veía y decía: ‘Yo quiero tener ese estilo de vida’. Pero un referente con el que diga yo quiero ser líbero como un jugador no, porque yo ya sabía que mi camino iba a ser de líbero. Al fin y al cabo, yo siempre he sido chiquitito y ya mis últimos años de atacante se sabía que o daba un estirón o me cambiaba la camiseta. Si es verdad que dentro de la posición de líbero hay jugadores que me han gustado mucho siempre, que me han llamado mucho la atención y he seguido desde pequeño su trayectoria. Aquí en España, a nivel femenino, tuve la suerte de cuando empecé a jugar allí en el Haris, estaba Patricia Llabrés, una de las mejores líberos que tiene España y Europa. Tuve el placer de entrenar con el equipo de Superliga de ella. Yo a ella siempre la he admirado muchísimo y yo cuando estuve esa época entrenando con esa gente, yo aprendí muchísimo también. Después, a nivel internacional, me puedo ir a Italia a Monica De Gennaro, a Brenda Castillo, jugadora de República Dominicana y como te digo, siempre me ha gustado mucho el voley femenino desde pequeñito”.
En cuanto a sus objetivos, distingue claramente entre el plano colectivo y el individual:
“Ahora mismo a nivel colectivo, tenemos ahora, este mismo jueves tenemos partido de Champions que estamos jugandonos la clasificación, estamos en fase de grupos, tenemos que confiar en el trabajo del equipo pero nuestra misión siempre es ganar, ganar, ganar y ganar y dejar el nombre de Canarias y de España y del Guaguas, por supuesto, lo más alto posible. A nivel personal, un poquito más de lo mismo. Al fin y al cabo, todos los logros del equipo acaban siendo para todos. Llegar a conseguir todas las victorias posibles, las medallas posibles y esos reconocimientos que siempre saben a gloria”.
Por último, subraya la importancia del líbero dentro del juego, a pesar de ser una figura menos visible para HA10: “El trabajo del líbero siempre es como muy secundario, que no se termina nunca de ver, no se termina nunca de apreciar y admirar y tiene que ser todo lo contrario. Fíjate que es ese jugador que tiene que dar esa estabilidad, tanto en la recepción como en la defensa cuando las cosas se complican. Al fin y al cabo, suelen ser especialistas en el tema de la recepción, de la defensa, de las salvadas. Es el que aporta esa tranquilidad, el que da esas salvadas, ese impulso que motiva al equipo a decir vamos. Las pelotas no caen si peleamos por ellas. Creo que es un trabajo muy bonito y en el que hay que tener mucha cabeza”.
El nombre de Carles Coll ha ido ganando reconocimiento dentro de la natación española en los últimos años. La joven promesa ya cuenta en su palmarés con títulos como el de campeón del Mundo de 200 metros braza en piscina corta en diciembre de 2024 y, más recientemente, campeón de Europa en diciembre de 2025. Coll atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera, aunque lejos de acomodarse, mantiene claro que estos logros son solo pasos hacia un objetivo mayor: los Juegos Olímpicos.
Especialista en braza, Coll considera que este estilo es “el más técnico y exigente de la natación”. “Es el más antinatural, el único en el que la velocidad de repente se para”, aclaraba en su entrevista con HA10. Por eso, la especialización es clave: “No hay bracistas que también naden crol o espalda, son bracistas solo, como especialistas, porque es un estilo que requiere muchísima técnica”. A lo largo de su trayectoria, Coll ha tenido grandes referentes que lo han inspirado, como su entrenador en Estados Unidos, Sergio López, medallista olímpico, y el nadador francés Léon Marchand. “Alguien que estuvo al mismo nivel que yo hace cuatro años y ahora está a un nivel descomunal te hace pensar ¿por qué no puedo hacerlo yo también?”, confiesa con determinación.
Tras unos Juegos de París 2024 marcados por la frustración de no lograr clasificarse para su prueba principal y competir solo en el relevo, Coll recuerda ese momento como un punto de inflexión. “Yo me acuerdo de estar en los Juegos, ver la final del 200 braza y pensar, yo estoy sacrificando tantas horas de entreno, tantas cosas para poder llegar ahí”, explica. Cuatro meses después, su título mundial confirmó que el trabajo iba en la dirección correcta. “Para mí eso significó mucho porque me demostré a mí mismo que tengo el nivel para estar entre los mejores del mundo”, reconoce, aunque insiste en que el éxito real en la natación llega en los Juegos Olímpicos, “la verdadera gran competición por excelencia”.
El éxito siempre va acompañado de presión. Coll admite que ganar un Mundial cambia la percepción de las cosas, especialmente cuando la competencia aprieta. Antes del Europeo, uno de sus rivales batió el récord del mundo en su misma prueba, elevando las expectativas sobre ambos. “Yo noté la presión de decir, vengo de ser campeón del mundo, este tío acaba de romper el récord del mundo, es mi prueba y todos asumen que tienes que ganar. Muchas veces pensamos que solo nosotros tenemos la presión, pero en realidad todos la tienen”, reflexionaba el catalán.
La decisión de marcharse a Estados Unidos marcó otro punto decisivo en su carrera. Más allá del nivel competitivo, Coll buscaba una solución de futuro que le permitiera compaginar el alto rendimiento con la formación universitaria. “La natación no te soluciona la vida si no estas al nivel de ganar oros olímpicos”, explicaba con realismo.
A nivel nacional, su nombre ya está asociado al récord de 200 braza, una etiqueta que asume con orgullo y naturalidad. “Para llegar a ser campeón olímpico todas estas cosas tienen que convertirse en tu normalidad”, afirma, destacando la importancia de la preparación mental en la competición de alto nivel.
Con la vista puesta en el futuro, Coll mantiene claras sus prioridades. A corto plazo, sus próximas metas son el Europeo de verano en París y el Mundial en China. A largo plazo, todo su trabajo converge en un único destino: Los Ángeles 2028. “Todo lo que estoy haciendo ahora está centrado en eso”, concluye. El camino continúa con la misma ambición y la mirada fija en la cita que puede definir su carrera.
El CPLV por dentro: ambición, unión y ganas de seguir haciendo historia
Silvia Romera / 23-01-2026
En HA10 solemos preguntar a los protagonistas qué es lo primero que se les viene a la cabeza cuando piensan en su club. En el caso de Elisa, jugadora del CPLV de hockey línea femenino, la respuesta surge sin rodeos: ambición. Ambición por competir y por ganar. Un concepto que resume con precisión la identidad de un equipo acostumbrado a exigirse siempre un poco más.
Defender el escudo del Club Patín Línea Valladolid cada vez que se salta a la pista implica representar a un club con historia y a toda una ciudad. Hacerlo con ilusión no es solo una motivación personal, sino una responsabilidad que se asume con orgullo desde el primer minuto.
Uno de los rasgos que más distingue al CPLV dentro del panorama del hockey línea nacional es su ambiente interno. Se trata de un club con un marcado carácter familiar, en el que existe una complicidad real entre sus integrantes y donde los distintos equipos se apoyan de manera constante. Ese sentimiento de pertenencia es una de las bases sobre las que se construye el trabajo diario.
La temporada, como en cualquier deporte de alto nivel, también presenta momentos complicados. En esas fases, el apoyo de la madre, de los amigos y el deseo de seguir sumando títulos con el club se convierten en un impulso fundamental para no bajar el nivel competitivo y seguir adelante.
El vestuario es otro de los grandes pilares del equipo. Hay buen ambiente, cercanía y siempre alguien dispuesto a animar al grupo cuando hace falta. Esa energía positiva se traduce en mejores sensaciones sobre la pista. Dentro del colectivo, Elisa destaca por su capacidad para unir al equipo, aportar soluciones y mantener claro el objetivo común: ganar.
Desde fuera no siempre se percibe todo el esfuerzo que hay detrás. Llegar cansada a entrenar después de pasar la tarde estudiando, arrastrar un mal día y aun así exigirte al máximo, o frustrarte cuando una semana de trabajo no sale como esperabas y empiezas a dudar de ti misma. Esa parte invisible también forma parte del deporte y desde HA10 creemos importante ponerla en valor.
Compatibilizar el hockey línea con los estudios y la vida personal no es sencillo. La clave está en la organización y en la capacidad de adaptación semana a semana: cuando hay exámenes, toca priorizar el estudio; cuando se acerca un partido importante, los entrenamientos pasan a ocupar el centro.
Mirando atrás, las lesiones aparecen como uno de los aprendizajes más duros. Estar en un buen momento de la temporada y lesionarte justo antes de un Campeonato de España genera dolor, tristeza y una inevitable sensación de nostalgia. Una experiencia difícil que, con el tiempo, acaba dejando enseñanzas valiosas.
Más allá de lo puramente deportivo, esta temporada está sirviendo para interiorizar que del error también se aprende y se mejora. Una idea que refleja la evolución tanto personal como colectiva del equipo.
Hay partidos que explican mejor que ningún otro cómo está siendo el curso. El disputado ante las segundas clasificadas de la liga es uno de ellos. Pese al resultado, el equipo salió orgulloso por la forma de competir y por la unión mostrada durante todo el encuentro, un aspecto que desde HA10 nos subrayaban.
La temporada se afronta con mucha ilusión. Con el objetivo de disputar la Copa de la Reina en casa y ganarla con los suyos, de llegar a la Copa de Europa y a la liga con buena actitud y con orgullo por el camino recorrido.
A nivel individual, los retos pasan por tomar decisiones más rápidas en defensa y seguir trabajando el aspecto físico. Y hacia fuera, el mensaje es claro: detrás del CPLV hay muchas horas de trabajo, esfuerzo y compromiso, y todo ese proceso acaba encontrando su recompensa.
Con el paso del tiempo, el deseo es que este grupo sea recordado como un equipo capaz de todo, ambicioso y ganador. Un equipo femenino de hockey línea en Valladolid que ha hecho historia con tres Copas de Europa consecutivas y, sobre todo, por su unión.
Daniel Milagros será uno de los representantes españoles en el debut histórico de España en el patinaje de velocidad sobre hielo, disciplina en la que competirá en la prueba del kilómetro el próximo 11 de febrero. Desde HA10 repasamos el recorrido de un deportista que comenzó patinando por diversión y ha terminado formando parte de un hito para el deporte nacional.
Su relación con el patinaje comenzó a una edad muy temprana en Pamplona. Su hermana entrenaba en el club Ciudad Deportiva Amaya y él acudía a verla desde la grada hasta que, con cinco años, decidió probar por sí mismo. Durante muchos años compaginó el patinaje con otros deportes como el fútbol, el baloncesto o el balonmano, aunque fue sobre las ruedas donde encontró la continuidad que marcaría su camino deportivo.
En sus primeras etapas, la competición nunca supuso una presión añadida. Milagros recuerda aquellos años por el compañerismo y la naturalidad con la que afrontaba las carreras. Con el paso del tiempo, los entrenamientos se intensificaron y el patinaje dejó de ser únicamente una afición para convertirse en un proyecto deportivo más exigente. A los dieciocho años, su traslado a Valencia para cursar sus estudios trajo consigo también un cambio de club, incorporándose al Ciudad del Turia, donde continuó su progresión.
El año 2023 estuvo marcado por la dificultad y la capacidad de superación. En febrero sufrió una fractura de clavícula y escafoides en la primera carrera de la temporada y, en junio, una lesión en el abductor le impidió participar en el Campeonato de Europa. Pese a ello, el seleccionador confió en él y le permitió preparar directamente el Campeonato del Mundo. En su primer Mundial como sénior, Milagros logró la medalla de plata, proclamándose subcampeón del mundo en 2023.
Tras el Mundial llegó un nuevo giro inesperado en su carrera. Su preparador físico le planteó la posibilidad de intentar la clasificación para los Juegos Olímpicos a través del patinaje sobre hielo. Aunque nunca había practicado esta modalidad, decidió asumir el reto como una nueva etapa dentro de un deporte minoritario. Desde entonces, su preparación ha incluido largas estancias fuera de casa, con concentraciones en países como Alemania o Canadá.
El patinador navarro destaca del patinaje sobre hielo el alto nivel de exigencia y profesionalización, tanto en los entrenamientos como en las competiciones. Sin embargo, reconoce que uno de los mayores desafíos es el componente psicológico que supone pasar largos periodos lejos de su entorno habitual.
De cara a Milán 2026, donde España debutará en el patinaje de velocidad sobre hielo, Milagros afronta el reto con realismo. Su objetivo es claro: “Quiero acabar la carrera sabiendo que no podría haber hecho nada más”, explica, poniendo el foco en el rendimiento personal y en minimizar los errores técnicos.
Entre el hielo y las ruedas, Daniel mantiene una relación distinta con cada modalidad. Disfruta más compitiendo sobre ruedas, donde la estrategia y las carreras en grupo forman parte esencial de la prueba, aunque reconoce que la sensación de velocidad sobre el hielo es única. Su trayectoria refleja la de un deportista capaz de adaptarse a nuevos contextos sin perder la esencia con la que empezó.
Rafael regresa a la Superliga más de dos décadas después y aporta experiencia al proyecto del CV Playas de Benidorm
Víctor Nieto / 21-01-2026
El jugador, Rafael González, del CV Playas de Benidorm regresó a la Superliga masculina en 2024, más de dos décadas después de su última participación en la máxima categoría, cuando militó en el Numancia en 2002. El español debutó en la élite del voleibol nacional en 1997 con el CV Aguas de Huelva, con tan solo diecisiete años. En la actualidad, se ha convertido en una pieza clave del proyecto benidormense, ya que su dilatada trayectoria le permite aportar una experiencia y un conocimiento poco habituales en la competición.
Desde su debut hasta hoy, el voleibol ha experimentado una evolución notable, no solo en el plano físico, sino también en el mental y, especialmente, en el táctico. Rafael analiza los principales cambios que ha percibido a lo largo de estos años:“Antes se entrenaban más horas en bruto, la preparación física era más bestia sin por ello lograr mejores resultados. Se ha defenestrado el entrenar la flexibilidad por ejemplo, retrasando posiciones de defensa de primer tiempo, se han puesto de moda los saques híbridos y es habitual ver jugadores de dos metros jugando de receptores o colocadores. La velocidad en las colocaciones consiguió implantarse en las alas, al jugador siempre le gustó pero a algunos entrenadores no les hacía gracia y como he dicho antes se ha dejado de buscar la excelencia técnica.”, comenta Rafael para HA10.
Para competir en la máxima categoría nacional es imprescindible contar con un estado físico acorde a las exigencias del torneo. En este sentido, el jugador del conjunto benidormense explica cómo, tras varios años de inactividad en el voleibol profesional, logró volver a entrar en dinámica de equipo:“Ha sido mucho gimnasio en periodos que el equipo no entrenaba, trabajo preventivo y muchos dolores hasta llegar a este punto en que a día de hoy puedo decir que no me duele nada (nunca no te duele nada) y físicamente tengo un tono aceptable”.
Su etapa en Huelva llegó a su fin marcada por la inestabilidad económica del club. Posteriormente, en el Numancia, tomó la decisión de abandonar el voleibol profesional para centrarse en la preparación de unas oposiciones:“En mi tercera temporada en Huelva había mucha inseguridad económica y aunque estaba muy agusto en el club (guardo un recuerdo fantástico y mucha gente se portó muy bien conmigo) tomé la decisión de marcharme. En el caso de Soria, al finalizar mi segunda temporada una conversación profunda con mi amigo y jugador Pedro Cabrera López hizo que tomase la difícil pero a posteriori fue una decisión acertada de dejar el voley profesional para prepararme una oposición, tenía un año más de contrato y me resultó muy doloroso dejar el vóley profesional”.
Además de su faceta como jugador, Rafael también ha desarrollado una trayectoria como entrenador de vóley playa en categorías inferiores. En 2016 recibió en la Gala del Deporte de Benidorm el premio a Técnico Destacado, tras lograr el oro en el Campeonato de España infantil masculino. El propio Rafael explica las claves que le llevaron a recibir este reconocimiento:“Ese premio fue que digamos una suma de algunos pequeños éxitos que conseguimos en la pista con un grupo de jugadores que sólo llevaban dos años jugando a voley (subcampeonato autónomo, siete en Campeonato de España de Voleibol), fue una quinta de jugadores fantásticos, muy implicados y trabajadores. Para hacer honor a la verdad, el Campeonato de España que conseguimos ganar con la Camiseta del Club Voley Playa Poniente Benidorm no fui yo solo el técnico participante, gran parte del mérito fue del otro técnico Ignscio Magdaleno, por eso el premio que me dieron al mejor técnico nunca lo considere propio del todo, también es de Nacho aunque él no subiese a recibirlo”.
Elba Álvarez: disciplina, constancia y el sueño olímpico en la élite del balonmano
Ana María Oprea / 20-01-2026
Central del Bera Bera y jugadora de las Guerreras, Elba Álvarez ha construido su trayectoria a partir de la exigencia diaria, la constancia y la fidelidad a un método de trabajo. Desde sus inicios en el balonmano hasta su consolidación en la selección española, la jugadora reflexiona sobre la presión competitiva, la disciplina y la preparación necesaria para sostenerse en la élite, con la mirada puesta en el reto de los Juegos Olímpicos.
Pese a ocupar una posición que suele asociarse al liderazgo, Elba no se define como una jugadora dominante dentro del vestuario. Prefiere un perfil más discreto, aunque asume responsabilidades cuando el contexto lo exige. Tal y como explica para HA10, “quizás tengo que estar más pendiente de algunos detalles que quizá al entrenador se le puede escapar, y en este caso sí que me gusta ser la que tome x decisiones”. Un liderazgo basado más en la lectura del juego y la implicación colectiva que en la jerarquía explícita.
La gestión de los momentos adversos es otro de los aspectos que considera clave dentro de la dinámica del equipo. Elba subraya la importancia de normalizar las fases negativas del rendimiento y afrontarlas de manera conjunta para preservar el equilibrio del grupo. En ese sentido, recuerda que el resultado no depende únicamente del propio nivel: “es importante ser consciente de que el rival también juega, y tiene la capacidad de hacer un partido contra nosotras”, afirma para HA10.
Defender la camiseta del Bera Bera supone convivir con un grado de exigencia permanente. Se trata de un club acostumbrado a competir por todo, lo que eleva la presión tanto a nivel individual como colectivo. Elba señala la racha de veintisiete partidos sin perder como una muestra de esa mentalidad competitiva y del compromiso del vestuario. Su adaptación al club no fue inmediata, especialmente por la ambición que se demanda desde el primer día. Tal y como reconoce, “muy rápido te tienes que meter en ese papel de que hay que ganarlo todo”, para HA10.
Su relación con el balonmano comenzó en el colegio, etapa en la que compaginó esta disciplina con otros deportes. Fue al llegar al instituto cuando decidió centrarse exclusivamente en el balonmano, momento en el que dejó de ser una actividad complementaria para convertirse en un eje central de su vida. Alcanzar un nivel competitivo tan alto a una edad temprana le obligó a construir rutinas exigentes y una disciplina constante, un proceso que identifica como uno de los principales desafíos de su carrera.
La perseverancia y la capacidad de priorizar el balonmano han sido determinantes en su progresión hasta la élite. Paralelamente, ha sabido mantener una formación académica completa, finalizando una carrera universitaria y un máster. Lleva siete años formando parte de la selección nacional absoluta, afianzándose en el máximo nivel del balonmano español.
Uno de los puntos de inflexión en su trayectoria llegó con la llamada de Valladolid. “Fue cuando me llamó Valladolid cuando dije, a lo mejor sí que puedo jugar profesionalmente al balonmano. Tengo que intentar esto”, recuerda para HA10. A partir de ahí, su evolución la condujo a vestir la camiseta de las Guerreras, un paso que considera determinante en su desarrollo deportivo.
Entre sus logros destaca la medalla de oro en los Juegos Mediterráneos, aunque Elba afronta cada competición con una misma forma de entender el juego, independientemente del contexto. Su objetivo a medio plazo es claro: “lo siguiente sería jugar en los Juegos Olímpicos con la selección”, apunta para HA10. No obstante, acompaña esa ambición con una reflexión honesta sobre el momento actual: “A día de hoy no estoy preparada mentalmente para jugar en los Juegos Olímpicos”.
Para la central, alcanzar esa meta requiere una preparación profunda, especialmente en el plano mental. Identificar el momento personal, gestionar la presión y evitar que las dificultades físicas condicionen el rendimiento psicológico son aspectos que considera decisivos. Una visión que refleja una carrera construida desde la constancia, la exigencia diaria y una comprensión realista de lo que implica competir en la élite del balonmano.
Iñaki Peciña: “O maduras rápido o te puedes quedar estancado”
Carlos Castillo / 19-01-2026
Iñaki Peciña es uno de los nombres consolidados del balonmano español en la Liga ASOBAL. Su continuidad en la élite, su peso dentro del Bada Huesca y su progresión constante avalan una carrera joven construida desde la regularidad, la adaptación y el compromiso competitivo. Hoy, en exclusiva para HA10, repasa su camino en el balonmano profesional y sus expectativas de futuro.
Criado en una familia donde el balonmano siempre estuvo muy presente —con un padre jugador y dos hermanos mayores ligados a este deporte—, su acercamiento a la pista fue casi natural.“Recuerdo que el año que yo terminaba segundo año de alevín, mi hermana fue campeona de España en categoría infantil. Yo iba a ver a mis hermanos entrenar y jugar desde pequeño, así que el balonmano siempre estuvo ahí. Un día, mientras mi hermano entrenaba en pretemporada en el pabellón de Carrús, en Elche, y yo hacía la pretemporada de fútbol, uno de sus entrenadores se me acercó y me dijo: “¿Por qué no pruebas a jugar a balonmano?””.
Su formación se desarrolló en Elche, donde pasó por todas las categorías inferiores y llegó a disputar hasta tres Campeonatos de España con la selección valenciana en categorías cadete y juvenil. Un proceso que, sin embargo, no estuvo exento de dificultades.“Mi paso por San Joan no fue del todo como a cualquier jugador le hubiese gustado. Por circunstancias económicas, el club tuvo que desaparecer a los tres meses de competición, lo que fue una situación bastante incómoda para todos”.
Con solo diecinueve años llegó al Bada Huesca y debutó en la Liga ASOBAL. El salto fue inmediato y exigente: nueva ciudad, lejos de su entorno familiar y enfrentándose por primera vez a la máxima competición nacional.“Cuando firmé por Huesca solo conocía al entrenador y poco más, ni siquiera sabía situar bien Huesca en el mapa. Los primeros meses fueron complicados: estar lejos de la familia, vivir solo y tener que encargarte de todo en casa. O maduras rápido o te puedes quedar estancado”.
Cinco temporadas después, Huesca se ha convertido en su segunda casa. Con más de cien partidos disputados, es actualmente uno de los jugadores con mayor antigüedad en la plantilla.“Después de tantos años, muchos niños me reconocen cuando voy a colegios o por la calle. El club y la afición siempre han sido muy agradecidos conmigo. Me queda, aparte de esta, una temporada más de contrato y estoy muy contento aquí, me siento cómodo y no tengo ninguna prisa ni plan distinto”.
De cara a la presente temporada, el objetivo colectivo es claro: asegurar la permanencia lo antes posible y, desde ahí, aspirar a cotas mayores.“Queremos salvarnos cuanto antes y, a partir de ahí, mirar hacia arriba: estar entre los ocho primeros, clasificarnos para la Copa del Rey y competir al máximo. Si el sorteo lo permite y no nos toca el Barça demasiado pronto, intentar llegar lo más lejos posible y disfrutar de esos partidos”.
Inés Antolínez: “Un campo que está en unas condiciones que no son óptimas, pues es complicado”
18-01-2026 / Entrevistas con Inés Antolínez, Vico Gorrochategui, Elisa Castro y Claudia Pérez tras el Majadahonda -- El Salvador (División de Honor Femenina de Rugby)
Elena Álvarez: “El siguiente partido no se nos puede complicar tanto”
17-01-2026 / Entrevistas con Elena Álvarez, Iraia Ayestaran, Claudia Martínez y Ainhoa Salillas tras el Majadahonda -- Txuri Urdin (Liga Femenina de Hockey Hielo)
Luca González, el powerlifter canario que conquistó el podio nacional con tres movimientos perfectos
Raúl Peraza / 17-01-2026
Luca González es un powerlifter canario, natural de la isla de Tenerife, que cuenta en su palmarés con un segundo puesto en el Campeonato de España de Powerlifting. Se trata de una disciplina relativamente reciente que consiste en levantar el máximo peso posible en tres movimientos básicos: sentadilla, press de banca y peso muerto. En competición, los atletas disponen de tres intentos por ejercicio y la clasificación final se determina por la suma del mayor peso válido levantado en cada uno de ellos.
Luca explica cómo fueron sus primeros pasos en este deporte en declaraciones exclusivas para HA10:“Empecé a hacer este deporte hace cuatro años y a competir hace tres. Empecé por probar, me apunté al gimnasio, luego fuí viendo que las marcas iban subiendo y pues decidí meterme en el tema de la competición y desde el primer año ya quedé cuarto de España y el segundo año quedé segundo de España. Y el año pasado estuve en Francia, haciendo un campeonato con la selección española”.
También detalla cuáles son sus mejores registros:“El Powerlifting consiste en tres movimientos, la sentadilla, el press de banca y el peso muerto y la suma del total es la que va para campeonato. Entonces la mejor marca que tengo son 782 kilos, en total”.
A continuación, analiza su rendimiento en cada uno de los levantamientos:“Realmente, lo bueno que tengo es que tengo los tres bastante compensados pero respecto a los otros rivales no tengo ningún movimiento que despunte porque los tengo los tres muy a la par y eso es lo que a mí me hace tener un buen total. Igualmente lo máximo que he hecho son 315 kilos en peso muerto que es lo que más levanto. En sentadilla, 290 kilos y en press de banca 185 kilos”.
En cuanto a sus referentes dentro del powerlifting, Luca destaca tanto el papel de su entrenador como la figura de uno de los atletas más reconocidos del panorama nacional:
“Tengo el gusto de que mi entrenador sea de los mejores preparadores de España, que es también muchas veces seleccionador de España. Y como inspiración, pues te diría que desde que empecé hay un chico que se llama Fran Bermejo, que para mí siempre ha sido un referente por todo lo que le da al deporte, no solo por lo fuerte que está si no por todo lo que hace por el deporte”.
Además, profundiza en cómo se estructura la preparación de un powerlifter antes de una competición y en la importancia de la nutrición y el descanso, en declaraciones a HA10:
“La preparación es diferente porque no es como una persona que juega al fútbol que cada fin de semana puede estar preparado para jugar un partido. Nosotros cuando terminamos una competición estamos al igual una semana y media con el sistema nervioso completamente frito. No es un deporte al que tú puedas exponerte a un máximo rendimiento cada poco tiempo. Necesitas una fase de recuperación, una fase de poder adaptarte a las cargas altas. Entonces no puedes estar compitiendo veinte veces al año, la media está entre tres y cuatro competiciones al año y te pasas tres o cuatro meses de preparación. La nutrición, juega un papel muy importante pero no para verte definido sino en base al rendimiento. Hay mucha gente que te vende que como haces powerlifting puedes estar gordo y puedes pesar doscientos kilos y tener una barriga gigante y eso realmente no es así, cuanto mejor condición física tengas mejor para poder recuperarte mejor”.
Sobre la suplementación, Luca aporta una visión crítica:“Yo tengo un nutricionista, que se llama Martín, y él te puede llegar a pautar pero siempre lo que recomiendan es que cuanto más saques los nutrientes que necesita el cuerpo de la comida mejor. Siempre todo es un plus pero si tú tomas suplementación y luego comiendo no haces las cosas bien pues no va a servir de nada. Yo, por ejemplo, no tomo nada. Cuando estoy más cerca de las competiciones sí que suelo tomar, por ejemplo, cúrcuma porque son antiinflamatorios naturales, no porque me vayan a dar un plus de energía. Normalmente, lo que más se consume es cafeína antes de un entreno importante y poco más. La mayoría sí que suelen tomar bastantes cosas”.
Y añade:“Hay mucha gente que piensa que si lo toma eso es mágico y tú te vas a convertir en un superhéroe pero realmente no. Todo lo que hay en la suplementación lo puedes encontrar en la comida. Si lo haces bien, no tiene porqué hacerte falta esto. Y sobre todo, la suplementación como es la proteína está bien utilizarla si algún día en concreto no llegas a lo requerido por tu cuerpo pero no debería de hacerte falta todos los días”.
Para cerrar, Luca lanza un mensaje a las personas que están comenzando en este deporte, en declaraciones a HA10:“Mi consejo siempre es que aprendan a disfrutar del proceso porque si se guían solo en que quieren ser los mejores y que en un año quieren ser campeones de España y que quieren levantar “x” kilos, pues así no van a conseguir nada. Eso lo tengo más que comprobado porque ya los años que llevo he visto mucha gente que ha empezado conmigo y lo ha ido dejando porque tienden mucho a compararse con otra gente y hay gente que genéticamente están hechas para esto y no puedes tú en un año ser como él. Entonces que se enamoren del proceso, no del resultado porque desde que hagas cuatro meses de preparación y no hayas disfrutado del proceso, solo del resultado puede pasar cualquier cosa y te salga algo mal, mentalmente va a ser una rotura total. Y segundo consejo, vayan guiados de alguien que sepa porque es un deporte que es muy fácil hacer las cosas mal”.
Isaac García: "El Castellón de hockey línea es resiliencia y familia"
Gonzalo Díaz / 16-01-2026
En una entrevista concedida a HA10, Isaac García define al Club de Castellón de hockey línea con una sola palabra: resiliencia, y no es una definición cualquiera. Habla uno de los jugadores con más trayectoria dentro de la entidad, alguien que lleva más de dos décadas vinculado al club y que ha vivido de primera mano sus momentos más difíciles: “He visto al club atravesar situaciones muy difíciles, pero pase lo que pase siempre se levanta. Aquí he aprendido que la fuerza no está solo en ganar, sino en seguir adelante pese a todo”.
El sentimiento hacia el escudo va mucho más allá de la competición. Para él, vestir la camiseta del Castellón significa representar una historia, una ciudad y todas las personas que han formado parte del club: “Es el club que me ha visto crecer y que me ha enseñado valores. Me ha dado todo lo que soy como jugador y como persona”. Nunca ha defendido otros colores, pero tiene claro qué hace diferente al Castellón: su gente. Volver a encontrarse con excompañeros, mantener la amistad con quienes han sido parte de su vida deportiva y sentir ese vínculo con el paso de los años es, para él, lo más especial de jugar aquí.
El vestuario es otro de los pilares del equipo. “Es nuestro refugio”, afirma, y en los momentos complicados el grupo se apoya sin buscar culpables, con confianza y buen humor. Nadie se rinde, incluso cuando la situación personal de cada uno no es la mejor. Esa unión, gane o pierda el equipo, es la verdadera fortaleza del Castellón. Dentro del grupo, destaca el papel de Nicolás García como motor emocional: siempre pendiente de todos, transmite seguridad y acompaña especialmente a los más jóvenes, generando un entorno en el que todos sienten que pueden mejorar y superarse juntos.
La exigencia del hockey línea de élite implica tiempo y esfuerzo, aunque él no lo define como un sacrificio. Madrugones, viajes y entrenamientos tras jornadas de estudio o trabajo forman parte del día a día, pero lo vive como una inversión en algo que le llena y le hace feliz. La clave para compaginarlo todo está en la organización, el equilibrio y en saber priorizar lo realmente importante, tal y como explica: “Nuestra vida se organiza en torno al hockey”.
A lo largo de su carrera, también ha aprendido de los golpes más duros. La derrota en la final de los World Roller Games de Nanjing marcó un antes y un después. Tras haber ganado a ese mismo rival en la fase de grupos, el exceso de confianza pasó factura: “Aprendí que la confianza sin humildad puede jugarte en contra”. Esta temporada le ha dejado una enseñanza clara: en el deporte, el esfuerzo no siempre se traduce en resultados inmediatos. Aun entrenando y compitiendo al máximo, los resultados pueden no llegar. Por eso destaca la importancia del trabajo en equipo, la paciencia y la capacidad de disfrutar del camino, incluso cuando no es fácil.
En lo deportivo, el partido contra el Espanya fue un punto de inflexión. El equipo necesitaba los tres puntos y logró una victoria muy trabajada que recordó al grupo por qué sigue luchando unido. De cara al futuro, el mensaje es claro: el Castellón no está para rendirse, sino para demostrar. Cada partido es una oportunidad para resurgir y dejar claro que el club tiene mucho que decir: “Podemos parecer un rival fácil, pero no lo somos. Los que nos subestimen se llevarán una sorpresa”.
Cuando piensa en cómo le gustaría que se recordase a esta plantilla, solo encuentra una palabra: familia. Un grupo definido por el respeto, la unión y el apoyo mutuo, más allá de los resultados, y que ha dejado una huella imborrable en todos los que lo han vivido desde dentro.
Alejandro Alonso: de la Real Sociedad a la élite europea del hockey, construyendo su mejor versión
Silvia Romera / 15-01-2026
La trayectoria de Alejandro Alonso en el hockey hierba es el resultado de un proceso sostenido en el tiempo, marcado por la acumulación de experiencias y una evolución constante. Desde sus primeros pasos en el deporte hasta su consolidación en la élite europea, el jugador español ha construido su carrera con una idea clara: seguir creciendo, tanto dentro como fuera del campo, a través del trabajo diario y la búsqueda continua de nuevos retos.
Al mirar atrás, Alejandro no identifica un único punto de inflexión que haya determinado su rumbo profesional. En su entrevista con HA10, subraya la importancia del camino recorrido y de las personas que lo han acompañado en él, configurando una formación que va más allá de lo puramente deportivo. “Todas las personas con las que me he cruzado durante mi trayectoria han tenido un gran impacto”, explica. Desde los primeros entrenadores que le enseñaron los fundamentos del hockey y despertaron su pasión por el deporte, hasta los más recientes, que han contribuido tanto a su evolución como jugador como a su crecimiento personal.
Tras más de una década defendiendo los colores de la Real Sociedad de Tenis de la Magdalena, el cierre de esa etapa supuso una decisión compleja. “No fue fácil porque es dejar atrás a un club, unos compañeros y unos amigos con los que he compartido y disfrutado muchos momentos”, reconoce para HA10. Sin embargo, su trayectoria deportiva demandaba un nuevo estímulo. El salto al Royal Leopold Hockey Club respondió a la necesidad de asumir nuevos desafíos, salir de la zona de confort y continuar mejorando como jugador, además de vivir la experiencia de competir en otro país y en una liga diferente, un cambio con el que se muestra satisfecho. “Ha sido muy rápido y la verdad que me he adaptado muy fácil a la dinámica de mi nuevo equipo”.
El pasado verano, la selección española vivió uno de esos episodios que quedan grabados en la memoria colectiva. Así recuerda Alejandro el EuroHockey disputado en Alemania en 2025, donde España conquistó la medalla de bronce tras imponerse a Francia. Un logro con un significado especial en su carrera internacional. “A nivel personal es una gran satisfacción porque siempre es un sueño conseguir medallas con la selección española”, afirma. Más allá del resultado, este metal representa una recompensa al trabajo acumulado y, al mismo tiempo, el punto de partida de nuevas aspiraciones. “Creo (y espero) que pueda ser la primera de alguna más que va a llegar con este grupo de personas, porque el trabajo que se está realizando es muy bueno”.
La exigencia del calendario internacional apenas concede respiro. Con un 2025 marcado por competiciones como el EuroHockey y la Pro League, y un 2026 que se presenta igualmente intenso, Alejandro afronta este escenario con entusiasmo y conciencia del esfuerzo que implica cada cita. “Nos preparamos muy bien a lo largo del año para llegar en las mejores condiciones a las competiciones”, explica en HA10. Reconoce, eso sí, el desgaste que generan torneos de máxima exigencia como un Europeo o un Mundial, sumados a la actividad en la liga regular, aunque se apoya en la confianza plena en el trabajo colectivo. “Creo que a cada competición estamos llegando cada vez en mejor forma”.
Con la entrada de 2026, Alejandro ya tiene definidos sus objetivos. A nivel personal, su meta pasa por seguir creciendo y aportar el máximo tanto a su club como a la selección. “Ser la mejor versión de mí mismo”, resume. En el plano colectivo, los desafíos son ambiciosos: con el Royal Leopold, luchar por las finales de la liga belga; y con la selección española, competir al más alto nivel con la mirada puesta en el Mundial de Hockey 2026, que se celebrará del 15 al 30 de agosto en Bélgica y los Países Bajos.
Cristina Teruel: de las canchas de colegio a campeona de España sub-23
June González / 15-01-2026
Cristina Teruel empezó a jugar al bádminton en el colegio, sin imaginar que aquel deporte al que dedicaba apenas una hora a la semana acabaría marcando su vida. Natural de Almería, sus primeros triunfos llegaron en competiciones provinciales y, con cada victoria, su motivación fue creciendo. Desde HA10 hemos hablado con ella sobre aquellos años iniciales y sobre cómo el trabajo y la constancia la han llevado a proclamarse campeona de España sub-23.
Su progresión en Almería la llevó a formar parte del grupo Se busca campeón, con el que comenzó a competir a nivel andaluz. Aunque los resultados no siempre acompañaban, Cristina disfrutaba del proceso y acumulaba experiencia. Con el tiempo, tomó conciencia de que quería dar un paso más y, con trece años, solicitó plaza en el Centro de Tecnificación de Huelva. Ese mismo año llegaron resultados relevantes: logró un doble oro en Andalucía y subió al podio nacional, lo que consolidó su ingreso en el centro, donde lleva ocho años entrenando.
A partir de entonces, el bádminton dejó de ser solo una afición. Los entrenamientos pasaron a tener objetivos definidos y una exigencia mayor. Actualmente, su rutina diaria incluye hasta cinco horas de trabajo, un esfuerzo sostenido que se ha traducido en resultados: además del título sub-23, el año pasado ganó todos los máster nacionales que disputó y fue subcampeona absoluta de España. Más allá de los títulos, Cristina pone el foco en el proceso. “He aprendido a estar orgullosa del esfuerzo que hago todos los días, no solo del resultado final”, explica.
La experiencia internacional también ha sido clave en su desarrollo. En las competiciones fuera de España no existen rivales “fáciles”: la velocidad de juego, el ritmo y la intensidad son mayores, y cada partido exige dar el máximo. Estas vivencias le han permitido incorporar mayor rapidez, una capacidad de lucha constante en cada punto y un análisis táctico más profundo, tanto antes como después de los partidos. Todo ello le ha aportado confianza para afrontar los retos de la categoría absoluta.
Recién llegada a esta etapa, Cristina se marca objetivos a corto y largo plazo. En el horizonte inmediato está la clasificación para el Campeonato de Europa absoluto, que se celebrará en Huelva este abril. Más adelante, su gran sueño es participar en unos Juegos Olímpicos. Por ahora, como ella misma señala, lo prioritario es seguir trabajando para poder plantearse nuevos objetivos en el futuro.
Para quienes están empezando en este deporte, su mensaje es claro: luchar por los sueños, disfrutar del camino y trabajar cada día para mejorar. “Vengo de un club pequeño y tardé en ver resultados, pero con esfuerzo todo es posible. Hay que tener claro lo que se quiere y no rendirse nunca”, concluye Cristina.
Miguel Ángel Martínez, el opuesto colombiano que brilla en ataque pese a la lucha del CV Playas de Benidorm
Víctor Nieto / 14-01-2026
Miguel Ángel Martínez es uno de los nombres propios del CV Playas de Benidorm. El colombiano, que ocupa la posición de opuesto, tuvo que abandonar su país natal en los primeros compases de su carrera para poder crecer profesionalmente, dando el salto a Rumanía. Desde dos mil veintiuno, su trayectoria le ha llevado a pasar por seis equipos diferentes, una itinerancia que refleja tanto su ambición por progresar como la búsqueda constante de oportunidades para asentarse en la élite del voleibol.
Su impacto en la competición es incuestionable desde el punto de vista estadístico. Los datos sitúan a Martínez como el máximo anotador de la liga y el segundo jugador que más puntos consigue por set. Sin embargo, el propio jugador huye de lecturas individualistas y atribuye ese rendimiento a un trabajo colectivo. “Yo diría que ambos, la disciplina, el empeño y la perseverancia del jugador como mérito propio, pero mejorar solo diría que es casi imposible, siempre detrás está un equipo, un entrenador, tus compañeros y todo el staff que día a día se esmeran y trabajan por ayudarte y aportarte experiencias en pro de tu crecimiento”, comenta el opuesto del conjunto benidormense para HA10.
A pesar de contar con uno de los jugadores más determinantes del campeonato, el CV Playas de Benidorm atraviesa una situación comprometida en la clasificación. El equipo es el segundo que más errores comete en la liga, una circunstancia que explica que se encuentre a cuatro puntos del descenso. El propio Martínez identifica algunos de los principales problemas del equipo: “Nuestras mayores falencias se presentan desde el saque, así como en algunos momentos de falta de comunicación durante los partidos, lo que impide que el juego sea completamente armónico. Desde que identificamos estos aspectos, hemos venido trabajando en ellos de manera constante en los entrenamientos, con la expectativa de que poco a poco se vean reflejados positivamente en el rendimiento durante los partidos”.
Paradójicamente, el enorme peso ofensivo del opuesto colombiano permite que el conjunto valenciano sea el equipo que más puntos anota en la competición. No obstante, esa misma apuesta ofensiva tiene su cara menos favorable: el CV Playas de Benidorm es también el equipo que más puntos encaja. Una realidad que Martínez explica desde el estilo de juego del equipo: “Somos un equipo con una propuesta de juego muy ofensiva, lo que explica que seamos el equipo que más puntos anota en la competición. Asumimos muchos riesgos en ataque y mantenemos un ritmo alto, lo que nos permite generar un gran volumen de puntos. Al mismo tiempo, ese estilo también nos exige mejorar en aspectos defensivos y de orden táctico, ya que en algunos momentos concedemos puntos evitables. Somos conscientes de ello y estamos trabajando especialmente en la regularidad defensiva, la concentración y la comunicación, para lograr un mayor equilibrio entre ataque y defensa”.
Con solo veintidós años, Martínez ya sabe lo que es ganar títulos de primer nivel. Durante su etapa en Alemania conquistó la Bundesliga, la Copa y la Supercopa, y a nivel internacional logró la medalla de oro con la selección colombiana en los Juegos Bolivarianos. Pese a ese palmarés, el opuesto tiene claro que el aprendizaje no se detiene. “A pesar de haber conseguido títulos importantes a una edad temprana, considero que el aprendizaje en el alto rendimiento es constante. Esos logros me han dado experiencia y confianza para competir al máximo nivel, tanto en clubes como en selección, pero también me han enseñado que siempre hay margen de mejora. Mantengo una actitud de humildad, con muchas ganas de seguir aprendiendo, corrigiendo errores y creciendo como jugador”.
Javier Rodríguez: “La presión forma parte del camino en el alto nivel”
Ana María Oprea / 14-01-2026
Javier Rodríguez, jugador de la selección española de balonmano —los Hispanos—, ha construido su trayectoria en la élite a base de constancia y exigencia personal. A lo largo de su carrera, la presión ha sido una compañera habitual, algo que él mismo reconoce: “Siempre te haces preguntas de si bueno, voy a estar a la altura, tal…”. Para Javier, este tipo de pensamientos no solo son normales, sino que forman parte del camino de cualquier deportista de alto nivel. Lejos de paralizarle, esa presión le sirve como estímulo para exigirse más y tomarse su profesión con la seriedad que requiere.
Con el paso del tiempo, asegura haber evolucionado en todos los ámbitos. Alcanzar el alto nivel le permitió comprender que el rendimiento no depende únicamente de lo que ocurre durante los entrenamientos o los partidos. Tal y como explica para HA10: “cuando llegas al alto nivel te das cuenta que el deporte es mucho más que estar en la pista entrenando y que fuera de ella tienes que hacer también muchísimas cosas bien”. En ese contexto, la preparación física, mental y personal se convierte en un factor determinante para mantenerse en la élite.
Dentro del campo, su mentalidad es clara: la mejora constante es una obligación. Llegar al máximo nivel no responde a la casualidad, sino a un trabajo sostenido en el tiempo. En este sentido, subraya la exigencia de su posición, la de pivote, especialmente en competiciones europeas, donde el nivel físico y táctico es cada vez mayor. Javier destaca que los pivotes son ahora más fuertes y completos, y recuerda que “cuando eres joven, te das cuenta de que tienes que hacer las cosas muy bien para llegar al nivel”, para HA10.
Ser pivote implica, además, un trabajo intenso que a menudo pasa desapercibido. Muchas de sus acciones no se traducen en goles ni aparecen reflejadas en las estadísticas, pero resultan clave para el funcionamiento colectivo del equipo. Aunque ese esfuerzo no siempre recibe el reconocimiento externo, él es consciente de su aportación y por eso afirma para HA10: “me gustaría que fuese un trabajo un poco más reconocido”.
El error también forma parte de su concepción del deporte. Equivocarse es inevitable cuando hay un rival enfrente; lo importante es aprender de esos fallos y evitar repetirlos. Uno de los momentos más significativos de su carrera fue su participación en los Juegos Olímpicos, donde logró la medalla de bronce. No contaba con competir inicialmente, aunque se había enterado a principios de 2024. Gracias a su trabajo y a su motivación, consiguió llegar al podio en muy poco tiempo. Además, subraya que “es muy difícil clasificarse para los Juegos Olímpicos”, debido al alto nivel de competencia entre países.
Javier valora especialmente la sensación de haberlo dado todo en la pista, al margen del resultado final. En la derrota, encuentra una oportunidad para seguir creciendo. Su camino hasta la élite ha estado marcado por sacrificios importantes: dejar su ciudad siendo joven, pasar menos tiempo con su familia y dedicar incontables horas al entrenamiento. Sin embargo, ese esfuerzo le ha permitido cumplir el sueño que tenía desde niño: “estoy viviendo un sueño”, afirma para HA10.
Mirando atrás, reconoce que marcharse de casa supuso un punto de inflexión en su vida. Desde entonces, comenzó a centrarse plenamente en el balonmano, consciente de que ese compromiso podía definir su futuro. Hoy, esa decisión se refleja en una carrera construida sobre el trabajo diario, la constancia y una profunda pasión por el deporte.
Moisés Cezar: “Hoy en día ningún central se ha acercado a mis cifras de bloqueo”
Carlos Castillo / 09-01-2026
Moisés Cezar ha construido una de las trayectorias más singulares y reconocibles del voleibol que ha pasado por España. Sus estadísticas individuales, su impacto en la Superliga y los títulos logrados con clubes históricos como el Unicaja Costa de Almería avalan una carrera marcada por la constancia, la evolución y el liderazgo. Hoy, en exclusiva para HA10, repasa su camino en el voleibol profesional y sus expectativas de futuro.
La relación entre Moisés y el voleibol comenzó más tarde de lo habitual. Antes de dedicarse profesionalmente al deporte, trabajaba como seguridad y no estaba vinculado al voleibol hasta que surgió una oportunidad inesperada.“Un día pasó un entrenador, con el que todavía mantengo contacto hoy en día, y me invitó a entrenar en su club. Empecé a entrenar muy tarde, con dieciocho años, y a los veinte ya estaba jugando mi primera Superliga”.
Su debut en la Superliga se produjo con el Río Soria, aunque aquella primera etapa en España fue breve. Al término de la temporada decidió regresar a Brasil, donde se sentía más cómodo tanto a nivel personal como deportivo.“Surgió la oportunidad y yo no me planteaba quedarme en España. Volver a Brasil significaba estar más cerca de mi familia y defender un club como São Caetano. Por estar cerca de mis amigos y de mi familia decidí volver”.
Tras su paso por Brasil, Moisés retomó su aventura europea en Alemania y Polonia, una etapa que resultó decisiva en su desarrollo como jugador.“Mis dos temporadas en Alemania, en el TV Bühl, fueron increíbles. Recuerdo muy bien un partido muy importante que ganamos contra Berlín. Ahí me cambió el chip. Empecé a creer que podía llegar más lejos, que no era solo un central que atacaba, sino que también podía bloquear y aportar mucho más al equipo, lo que cambió definitivamente mi carrera”.
Su regreso a España marcó el mejor momento de su carrera. En el Unicaja Costa de Almería alcanzó su máximo nivel competitivo y logró el triplete, convirtiéndose en una pieza clave del equipo.“Fui la última incorporación del equipo y tenía muchísimas ganas de volver a España, porque en Soria me trataron muy bien. En ese momento hablé con el entrenador, el fallecido Molducci, y con Carmona, el estadístico. Hoy en día ningún central se ha acercado a mis cifras de bloqueo, terminé la liga con 104 bloqueos. Era un grupo muy trabajador, con una plantilla espectacular”.
Ya en la recta final de su carrera, fichó por el Vecindario de la mano de Paco Sánchez Jover, su mentor, con la idea de afrontar una etapa más tranquila.“Quería un sitio para vivir tranquilo y retirarme tranquilo”.
Sin embargo, sus planes volvieron a cambiar al incorporarse al CV Guaguas, donde conquistó el doblete en su primera temporada. Tras un segundo curso menos exitoso, regresó al Almería y, desde 2023, defiende los colores del CV San Roque, donde aporta experiencia y liderazgo a los más jóvenes.
Para cerrar, Moisés pone el foco en su presente y en un nuevo proyecto vinculado a la formación, dando visibilidad a su transición de jugador a entrenador.“Me gustaría agradecer a Óscar Santana, presidente del CV Arinaga, del que soy vicepresidente y director técnico. Me ha ayudado mucho en la transición de jugador a entrenador. Empezamos con cincuenta y seis niños y ahora somos más de doscientos veinte”.
Sammy Soto: “Cuando el equipo más me necesitó, siempre estuve ahí”
Carlos Castillo / 07-01-2026
El opuesto Sammy Soto afronta su primera temporada en la Superliga de voleibol con el CV Leganés. Jugador y club encaran juntos el reto de mantenerse en la categoría, respaldados por un proceso de tres años en los que el equipo peleó de forma constante por el ascenso. Hoy, en exclusiva para HA10, el jugador repasa su trayectoria deportiva y sus expectativas de futuro.
De origen colombiano, Sammy procede de un país cuya liga de voleibol no está profesionalizada. Sin embargo, su punto de inflexión llegó en 2021, en un torneo disputado cerca de Medellín, donde un entrenador argentino le aconsejó probar suerte en el extranjero.
“Llegué sin contrato, simplemente con la oportunidad de entrenar con el club. Les gusté, me dejaron quedarme a prueba y, a mitad de la temporada 2022/23, las cosas empezaron a salir bien y terminé asentándome en el equipo”.
En su primera temporada en el CV Leganés, el joven colombiano vivió de primera mano la dificultad de hacerse un hueco en un equipo diseñado para luchar por el ascenso.
“Yo empecé desde el banquillo y mi objetivo era ganarme un puesto en pista. Cuando llegó la oportunidad, la aproveché y pude mantenerme en el equipo. Lo que más recuerdo es esa lucha constante por estar dentro de la pista y no fuera de ella”.
A la tercera fue la vencida. Sammy terminó siendo una pieza clave en el ascenso del conjunto pepinero a la Superliga, coronando la fase final como MVP.“Llegué cansado del partido anterior, pero una vez empezó el encuentro desapareció todo. Solo pensaba en el objetivo: cerrar la temporada y el ascenso de la mejor manera posible. Fue un momento muy importante tanto a nivel profesional como personal”.
La posición de opuesto implica una elevada carga mental al ser una de las más determinantes en el juego, lo que añade una presión extra al jugador. Una responsabilidad que Sammy aprendió a asumir con el tiempo.“Al principio fue complicado. Pero con el tiempo fui asumiendo esa responsabilidad y empecé a sentirme cómodo con ella. Pasó de ser una presión a convertirse en una motivación. En la temporada pasada, cuando el equipo más me necesitó, siempre estuve ahí. Incluso pedía el balón en los momentos difíciles”.
Ya en la élite del voleibol nacional, Sammy afronta su debut en la Superliga tras renovar con el CV Leganés, con un objetivo claro: la permanencia.“Lo que más me motivó a quedarme fue poder disfrutar del ascenso que tanto nos costó conseguir y competir en la Superliga. Es cierto que ahora la situación es más exigente, han llegado jugadores con más experiencia y tengo que volver a ganarme un puesto, pero intento aportar desde donde me toque”.
Moviment Mallorquinista carga con dureza contra la dirección del Real Mallorca por la falta de homenaje a Miquel Contestí
Dani Correa / 05-01-2026
La muerte de Miquel Contestí, histórico expresidente del Real Mallorca, ha reabierto una profunda herida en el entorno del club. El colectivo Moviment Mallorquinista ha hecho público un contundente comunicado en redes sociales en el que arremete directamente contra Alfonso Díaz, CEO de Negocio de la entidad bermellona, al que responsabiliza de haber impedido en reiteradas ocasiones que se rindiera un homenaje en vida a quien consideran el mejor presidente de la historia del club.
Para el movimiento mallorquinista, la ausencia de cualquier reconocimiento institucional hacia Contestí no es un simple descuido, sino una falta de respeto de enorme gravedad. En su escrito, califican de “inaceptable” la actitud de la actual dirección y denuncian una preocupante desconexión entre los gestores del club y su masa social. A su juicio, no haber reconocido la figura de Contestí supone un desprecio a la historia, al escudo y al sentimiento de la afición.
El comunicado recuerda la trascendencia del mandato de Miquel Contestí, una etapa que marcó un antes y un después en la vida del Real Mallorca. Bajo su presidencia, el club logró superar uno de los momentos más delicados de su existencia, evitando la desaparición y sentando las bases de un proyecto sólido que permitió alcanzar importantes hitos deportivos. Su liderazgo, aseguran, fue clave para unir a jugadores, técnicos y aficionados en torno a una idea clara de club, siempre guiada por la pasión y el compromiso.
Desde Moviment Mallorquinista lamentan especialmente que las iniciativas para homenajear al expresidente fueran bloqueadas una y otra vez, impidiendo que pudiera recibir en vida el reconocimiento que merecía. Consideran que esta actitud agrava aún más la situación tras su fallecimiento, ocurrido ayer en Palma a los 92 años, dejando una sensación de deuda pendiente difícil de reparar.
El colectivo subraya que la pérdida de Contestí es irreparable, pero insiste en que la memoria de quienes construyeron la historia del club debe ser preservada y celebrada. En este sentido, apelan a la responsabilidad tanto de los dirigentes como de los socios y aficionados para exigir que se haga justicia con su legado.
El comunicado concluye con una exigencia clara: la organización inmediata de un homenaje acorde a la figura de Miquel Contestí. De no producirse, advierten, se confirmará una vez más la falta de sensibilidad de la actual dirección hacia la tradición y los valores del Real Mallorca. Para Moviment Mallorquinista, reconocer a Contestí no es solo un acto de memoria, sino una obligación moral con la historia del club.
Aitor Molina regresa a La Palma para competir en la máxima categoría de la Lucha Canaria
Raúl Peraza / 04-01-2026
Aitor Molina es luchador de Lucha Canaria y, tras trece años militando en el Club de Lucha Tijarafe Guanche de Santa Úrsula, ha regresado a La Palma para fichar por el Club de Lucha Tazacorte, con el que compite en la máxima categoría de la Lucha Canaria. Un regreso que supone volver a sus raíces deportivas para afrontar una nueva etapa en su carrera.
Molina define la Lucha Canaria como:“un deporte de contacto que no tiene nada que ver con los deportes que se ven al uso en el resto del país. Es un deporte de contacto en el que dos personas tratan de derribarse usando técnicas de pies y de mañas pero sin hacer daño al contrario, con el máximo respeto siempre entre los contrincantes. Hay que saludarnos tanto al principio de cada agarrada como al finalizar, teniendo incluso que ayudar a levantar al adversario y reconocerle el esfuerzo que hace en una agarrada contra ti”.
Su vínculo con este deporte nace desde la infancia y está marcado por un fuerte componente familiar. Así explica el inicio de su trayectoria:“Llegué a la lucha canaria por medio de mi tía. Mi tía era luchadora, fue una referente en su época en la Lucha Canaria y cuando era niño, para aliviar un poco la carga de trabajo que tenía iba al campo de lucha y entrenaba allí, me ponía a jugar un rato con ella en la arena. Así me fue picando el gusanillo y quise empezar, hasta que tuve cinco o seis años y comencé en esto dentro de la lucha. Ahora, tengo treinta y cinco años y llevo treinta años practicando la Lucha Canaria”.
En la actualidad, Molina compite como puntal C, una posición intermedia dentro del escalafón de la lucha. Él mismo lo explica para HA10:“Soy puntal C. Dentro de la Lucha Canaria, hay seis categorías y yo estoy en la tercera categoría en el escalafón de categorías dentro de la lucha y compito en la máxima categoría que es como la ‘Primera División’”.
En cuanto a los objetivos de la temporada, Molina distingue claramente entre lo colectivo y lo individual:“En lo colectivo, tratar de clasificarnos en la liga insular a las semifinales y después competirlas y en la liga regional, tratar de clasificarnos entre los ocho mejores. Es verdad que por plantilla no estamos entre los favoritos pero con trabajo, sacrificio y esfuerzo vamos a hacerlo. Y a nivel personal, aspirar a lo máximo, pues me gustaría subir de categoría, aunque es verdad que no he arrancado la temporada lo mejor posible porque diferentes lesiones me han hecho no estar al cien por cien pero quedan todavía ocho o nueve meses de competición y tiempo para crecer, para mejorar y el objetivo es ayudar al equipo en todo lo que se pueda y si se puede pues subir de categoría”.
Además, analiza para HA10 cómo es una semana tipo de preparación antes de una luchada, destacando la exigencia constante de la competición:“Nosotros como deporte de contacto, somos el único deporte de contacto que competimos todas las semanas y es por eso todas las luchas son importantes. No hay un día de competición que no sea importante. Entonces las semanas de preparación varían quizás, cuanto más importante es la lucha, menos carga de trabajo tiene pero una semana normal de trabajo son mínimo tres días de gimnasio que haces en torno a una hora y media, dos horas de preparación y tres días de agarre que haces un poquito de preparación física en el campo con los preparadores físicos del equipo”.
También ofrece una explicación técnica dirigida a quienes no conocen la Lucha Canaria:
“Por mucho fondo físico que una persona pueda tener, el nivel cuando vienes a luchar estás en una posición en la que tienes comprimida por pulmones y la capacidad aeróbica se reduce muchísimo. Estás haciendo esfuerzo para tratar de derribar al contrario, para que el contrario no te derribe a ti. Entonces, la capacidad aeróbica se trabaja mucho en el agarre”.
Por último, responde en exclusiva para HA10 sobre el rival más complicado al que se ha enfrentado:“Habemos en torno a sesenta puntales en lo que es en toda Canarias, es verdad que los puntales B y los puntales A son los top y son lo que más te cuesta derribar. Pero es verdad que por edad y por haber luchado desde casi desde pequeños, un luchador que me he encontrado que es puntal A y que hoy en día es un referente, es un luchador top que puede estar entre los cinco mejores, puede ser Alejandro Afonso que desde que somos cadetes o infantiles nos estamos enfrentando y pues él es puntal A y es un luchador al que cada vez que me enfrento me cuesta muchísimo hacerle daño”.
Constancia y ambición: Enmanuel Reyes Pla y su viaje hacia los Juegos Olímpicos
Silvia Romera / 01-01-2026
El camino de Enmanuel Reyes Pla en el boxeo se ha construido a base de constancia, sacrificio y una mentalidad trabajada desde muy joven. El boxeador convirtió el aprendizaje defensivo que le inculcó su padre en una forma de vida en la que entrenar, competir y aprender se han vuelto pilares esenciales de su crecimiento. Hoy, tres meses después de su destacada actuación en el Campeonato Mundial de Boxeo celebrado en Liverpool, Enmanuel mira al futuro con ambición y objetivos bien definidos: el Campeonato de Europa y la preparación del ciclo olímpico rumbo a Los Ángeles.
La historia de “El Profeta” con el boxeo comienza en la infancia, sin una hoja de ruta clara. “Fui para aprender a defenderme y después ya lo fui viendo como mi forma de vida”, recuerda en su entrevista para HA10. Con el paso del tiempo, lo que nació como una necesidad se transformó en una pasión sostenida por el compromiso diario, marcando su desarrollo tanto dentro como fuera del ring.
En ese proceso hay una figura determinante desde el inicio: su padre. Fue quien lo introdujo en este deporte y a quien Enmanuel señala como pilar fundamental de su trayectoria. “Todo ha sido gracias a mi papá”, afirma con rotundidad. No solo representó el impulso inicial, sino un apoyo constante a lo largo de los años. “Él me trajo a todo este deporte, me brindó la mano, siempre dándome consejos y diciendo las cosas que tenía que hacer para llegar lejos”, explica el boxeador, consciente del peso que ha tenido esa guía en el nivel que ha alcanzado hoy.
El pasado mes de septiembre, Enmanuel afrontó uno de los mayores retos de su carrera en el Campeonato Mundial de Boxeo de Liverpool. Su rendimiento lo llevó hasta las semifinales, imponiéndose con claridad en octavos y cuartos de final mediante decisiones unánimes. “Me había preparado súper bien y las cosas salieron como tenían que salir. Al final, si entrenas bien las cosas salen bien”, comentaba para HA10. Para el boxeador, la relación entre trabajo y resultado es directa: el rendimiento en competición es el reflejo del trabajo previo.
Finalmente, “El Profeta” se colgó una medalla de bronce que dejó una mezcla de orgullo y aprendizaje. La derrota ante el boxeador uzbeko fue asumida con una mentalidad analítica y competitiva. “De estas cosas hay que ir tomando siempre nota, de que se puede entrenar, qué es lo que ha faltado y corregir esos errores para no volver a cometerlos”. Enmanuel es consciente de que hay decisiones que no se pueden cambiar y que forman parte del deporte. “Esto es deporte, esto es boxeo”, señala. De ahí que su objetivo sea claro: detectar errores, corregirlos y seguir evolucionando.
Con el cierre de 2025, Enmanuel Reyes Pla ya tiene la vista puesta en el próximo ciclo competitivo. En 2026 continuará dando pasos firmes en su carrera, combinando sus compromisos en el boxeo amateur con una proyección cada vez más ambiciosa. El Campeonato de Europa y la preparación del sueño olímpico marcan su horizonte inmediato. “Ir preparando el europeo del año que viene y ya el camino, con el favor de Dios, para los Juegos de Los Ángeles”, afirma para HA10.
Paso a paso, combate a combate, Enmanuel Reyes Pla sigue construyendo una trayectoria basada en el trabajo constante, el apoyo familiar y una ambición clara: llegar lo más lejos posible representando al boxeo español en la élite mundial.